La ampliación del Trolebús Ixtapaluca–Chalco trae movimientos importantes, y si usas esta ruta seguido, seguramente ya notaste que falta terminar varias estaciones. Las autoridades confirmaron que las obras avanzan. Teotongo, La Virgen y Xico llevan un avance del 40% y la meta es que entren en funcionamiento durante el primer trimestre de 2026. Mientras tanto, las unidades siguen pasando por ahí, solo que sin detenerse.
Aunque originalmente se había dicho que todo quedaría listo antes de terminar 2025, ahora el plan se recorrió unas semanas más. En un recorrido reciente sobre la autopista México–Puebla se vio a trabajadores y maquinaria en plena faena. El área tiene movimiento constante, así que te conviene manejar con paciencia si transitas por ahí. La obra forma parte del proyecto masivo que busca mejorar la movilidad del oriente.
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Desde mayo de 2025, la Línea 11 funciona de forma parcial, conectando Santa Marta con Chalco. Sin embargo, varias estaciones en territorio mexiquense no abrieron por trabajos hidráulicos para evitar inundaciones. Después de poner en marcha el colector Solidaridad, por fin se habilitaron Unión de Guadalupe, Covadonga y Ejidal, tres paradas que llevaban meses cerradas. Esto ayudó bastante a los usuarios que regresaron a su rutina normal de transbordos.
Aun así, las estaciones que van sobre el viaducto de la autopista siguen pendientes. Teotongo, La Virgen y Xico son parte importante del tramo elevado y necesitan toda su infraestructura antes de recibir pasajeros. Las unidades recorren el trayecto completo, pero sin detenerse en esas zonas, por eso todavía no es posible bajar o subir ahí. Cuando se terminen, finalmente el servicio quedará continuo de punta a punta.
Lo que viene para la Línea 11: detalles de su ampliación hacia Ixtapaluca
Mientras tanto, el resto de la línea continúa funcionando con su ruta elevada de 18.5 kilómetros, que reduce el tiempo de traslado a unos 30–35 minutos en servicio exprés. Antes podías tardar hasta dos horas, así que el cambio es bastante evidente en el día a día. Además, al ser un sistema cero emisiones y con 120 trolebuses eléctricos, también ayuda al aire y al ruido de la zona. Es uno de los motivos por los que miles de personas lo adoptaron como su transporte principal.
La tarifa sigue en 13 pesos por trayecto y hay gratuidad para menores de cinco años, adultos mayores con INAPAM y personas con discapacidad. Se estima que, cuando opere al cien por ciento, podría mover hasta 230 mil pasajeros diarios. Esta cifra implica un cambio enorme en la movilidad en esa zona.
Ahora, respecto a la ampliación hacia Ixtapaluca, ya comenzó la licitación formal para construir la extensión del servicio. La SICT y la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario anunciaron que el proyecto incluye obra civil, electromecánica y 12 estaciones nuevas. El recorrido inicia donde termina la Línea 11 actual y avanza por la antigua México–Puebla, pasando por Santa Bárbara, Hacienda Corralejo y varios cruces. La terminal quedará en San Buenaventura con un paradero de tres bahías.
La lista de estaciones ya está definida: Caseta Vieja, Tlapacoya, UES Ixtapaluca, Hacienda Ojo de Agua, Santa Bárbara, Carretera Internacional, ACOZAC, Vigilantes, Ixtapaluca Centro, Cruz Roja, Camino a San Francisco y San Buenaventura como terminal. Además, se prevé un viaducto elevado para conectar los tramos de la carretera con las avenidas internas, algo necesario para mantener el flujo continuo. Es una intervención de más de 10 kilómetros repartidos en seis sectores.
La obra comenzará en la segunda quincena de diciembre y tardará alrededor de un año y medio, así que la fecha tentativa para terminarla es mediados de 2027. La presidenta Claudia Sheinbaum ya confirmó que la extensión es un hecho y que su objetivo es facilitar los traslados de miles de personas. Incluso se analizan dos posibles rutas adicionales: una por Santa Bárbara y otra que se extiende casi hasta San Francisco Acuautla.