DATOS ASOMBROSOS

Francia se vuelve viral con venta de boletos para asistir a las bodas

Una nueva moda permite pagar por entrar a celebraciones ajenas y vivir una fiesta completa con desconocidos

Viral.Francia: venta de boletos para asistir a las bodasCréditos: Pexels/ Soner Görkem
Escrito en TENDENCIAS el

¿Alguna vez has visto una story de una boda y has deseado estar allí? O quizás, al escuchar una anécdota divertida, sientes un deseo inmediato de ir a una fiesta de ese estilo. El problema llega cuando te das cuenta de que apenas recibes invitaciones o que todos los eventos a los que te invitan están a cientos de kilómetros. Pues bien, en Francia ha surgido una solución totalmente inesperada, divertida e incluso algo polémica. Así nació una tendencia que está generando mucho ruido a nivel mundial.

Así como las aplicaciones transformaron tareas cotidianas —desde ir al banco hasta elegir películas o buscar contactos—, ahora están redefiniendo el concepto de asistir a una boda. Las celebraciones nupciales siguen siendo presenciales, pero el modo de llegar a ellas ha cambiado radicalmente. Hoy existe la posibilidad de asistir a la fiesta de unos completos desconocidos... pagando una entrada a través de una app. 

La app se llama Invitin y permite que cualquier persona compre un boleto para participar en una boda ajena. Los precios van de 100 a 150 euros, según la pareja y el tipo de fiesta. No estás comprando una selfie en la ceremonia: estás entrando a un día completo con comida, música, barra libre y baile. La idea suena loca, pero cientos de usuarios ya la están tomando como una forma distinta de pasar un sábado.

Los primeros valientes que le entraron al experimento fueron Jennifer y Paulo, quienes se casaron cerca de París y decidieron sumar a cinco desconocidos a su gran día. La pareja revisó perfiles, eligió quiénes podían asistir y dejó todo bien reglamentado: vestimenta elegante, cero excesos de alcohol y nada de subir fotos sin permiso. Se lo tomaron tan en serio como cualquier otro invitado que forme parte del evento.

La primera boda en Francia que vendió entradas

Jennifer, actriz, y Paulo, exatleta, explicaron que no solo lo hicieron por una cuestión económica. Según ellos, sumar nuevas personas puede darle un impulso divertido a la fiesta y hasta equilibrar el grupo de invitados, ya que tenían más amigas solteras que amigos solteros. En vez de preocuparse por “qué dirán”, abrieron las puertas sin miedo y con mucha curiosidad.

Del otro lado están personas como Laurène, quien pagó por asistir porque en su familia casi no hay bodas. Para ella, es una experiencia que le dió la oportunidad de conocer gente nueva. Incluso llevó un regalo pequeño, para comportarse como una invitada más y vivir todo el momento, desde los votos en el jardín hasta el último baile de la noche.

La creadora de Invitin, Katia Lekarski, contó que la idea surgió cuando su hija le preguntó por qué ellas nunca iban a bodas. Eso la llevó a pensar si la experiencia podría funcionar igual que una cena grupal o un tour con desconocidos. Ya existen proyectos así en India, donde turistas compran entradas a bodas locales, pero esta versión francesa se dirige a gente común que quiere pasar un día distinto sin necesidad de viajar miles de kilómetros.

La plataforma funciona con filtros, reglas estrictas y un sistema donde los novios aprueban a los interesados. Solo se permiten unos pocos asistentes externos, entre cinco y diez según el espacio, y todos deben comprometerse a respetar horarios, moderar la bebida y pedir autorización antes de publicar imágenes. 

¿La venta de boletos para bodas llegará a otros países?

Para muchos, esto abre una puerta nueva para conocer personas, romper la rutina y vivir una celebración que normalmente estaría reservada para grupos reducidos. Para otros, es una extravagancia que convierte la boda en espectáculo. Pero mientras el debate sigue, la app continúa sumando usuarios.

Así que la pregunta queda sobre la mesa: ¿alguna vez pagarías por ser invitado en una boda ajena? O quizá, ¿te animarías a vender boletos para la tuya y ver quién se apunta a bailar con tus tíos? En Francia ya empezó y, como todo lo viral, no sería raro que pronto aparezca en otros países.