Este fin de semana el frío ha encendido las alertas en gran parte de México y, si tienes un viaje planeado, la información sobre el pronóstico te será muy útil. Desde este sábado y hasta el martes, el frente frío 27, su masa de aire polar y la segunda tormenta invernal de la temporada van a moverle fuerte al termómetro. Habrá heladas, viento intenso, lluvias pesadas y hasta posibilidad de nieve en varias regiones.
Si tu ruta pasa por el norte, el noreste o zonas serranas del centro del país, prepárate para mañanas heladas. En lugares como Durango, Chihuahua o Coahuila se esperan temperaturas bajo cero bastante extremas, con carreteras que pueden amanecer congeladas. Manejar temprano puede sentirse como una misión muy difícil, por lo que lo mejor para ti será salir con tiempo.
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En el oriente y sureste el tema no será tanto el frío seco, sino la combinación de lluvia intensa y viento tipo “Norte”. Veracruz, Puebla, Oaxaca, Chiapas y Tabasco tendrán lluvias que pueden complicar trayectos, provocar cierres viales o retrasos. Si viajas en autobús o avión, asume que los horarios pueden moverse y arma tu plan con paciencia desde antes de salir.
En Baja California, el Golfo de California y parte del noroeste habrá rachas de viento muy fuertes que levantan polvo e incluso pueden llegar a mover vehículos ligeros. Caminar con mochila o maleta, en un panorama así, puede ser más retador, así que ajusta tiempos y no subestimes lo pesado que puede volverse un traslado corto.
Cómo prepararte para viajar con frío extremo
Para tus viajes con este frío extraño, el secreto está en usar capas: camiseta térmica, suéter ligero y una chamarra que corte el viento. Así puedes adaptarte cuando el día se siente más amable o cuando la noche cae de golpe. Una sola prenda gruesa suele fallar justo cuando más lo necesitas.
Hay detalles pequeños que hacen una diferencia enorme durante el viaje. Guantes, bufanda y gorro ocupan poco espacio y salvan manos, cuello y cabeza cuando el viento es muy frío y peor cuando te toca esperar en una terminal sin calefacción. Sumarlos a la mochila puede evitar que todo el trayecto se sienta eterno.
Otro punto crucial es mantener el cuerpo caliente desde dentro. Llevar un termo con café, té o algo caliente ayuda mucho, sobre todo en viajes largos. También es recomendable evitar quedarte con ropa húmeda; si sudas o te agarra la lluvia, cambiarte rápido evita que el frío se te meta hasta los huesos.
Para trayectos largos, arma un pequeño “kit anti-frío”. Un par extra de calcetines, parches térmicos, crema para manos y algo energético pueden sacarte del apuro en retrasos o paradas inesperadas. Incluso en avión o autobús, colocar una chamarra doblada bajo los pies o en la espalda baja ayuda a aislar el frío que sube del piso.
Por último, revisa el clima específico de tu destino antes de salir y ajusta tus planes con tiempo. No todas las regiones del país tendrán las mismas temperaturas ni las mismas condiciones, y eso influye directamente en horarios, actividades y traslados.