En la Sierra Madre del Sur, en Guerrero, se logró el avistamiento del Conejo Omiltemi, una especie endémica de la cual se tenía registro en 1904 y que durante décadas se creyó extinto ante la escasez de datos científicos.
Ahora, gracias a un fototrampeo de investigadores mexicanos, se obtuvieron registros en la misma Sierra Madre del Sur, que abarcan los años de 2009 a 2024; lo que confirma la reaparición y permanencia de esta especie que se identifica por su color -que va del grisáceo a rojizo- y sus cortas orejas.
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Así es el Conejo Omiltemi, que se creía extinto en México
A través de las redes sociales de la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México se compartió la excelente noticia de la reaparición del Conejo Omiltemi, cuya apariencia se distingue por su pequeña cola color negro, las orejas cortas, su pelaje áspero y sus dimensiones, ya que mide alrededor de 40 centímetros.
En la publicación de la Secretaría del Medio Ambiente se comparten algunas imágenes, resultado del fototrampeo realizado entre los años de 2009 a 2024 en la Sierra Madre del Sur en Guerrero por parte de investigadores de México.
¿Cómo es la sierra Madre del Sur, lugar donde reapareció el Conejo Omiltemi?
Pero, ¿cómo es este lugar en el que habita el Conejo Omiltemi? Entre cañones profundos -a los que les llaman “filos”-, bosques de pino y encino, matorrales, selvas y relieves escarpados de la Sierra Madre del Sur, se oculta ante los ojos humanos este conejito.
Aquí, entre las montañas de la sierra de Guerrero también hay una joya de la arquitectura prehispánica; se trata de la Organera - Xochipala, una antigua ciudad de la cultura Mezcala rodeada de la naturaleza.
La Sierra Madre del Sur está muy cerca de las costas del Océano Pacífico, por lo que aún tratándose de montañas ofrece un clima templado y cálido; claro, en las altitudes más elevadas sí se siente frío.
En la sierra sur de Guerrero hay importantes yacimientos de oro, plata, hierro y plomo que conviven en armonía con una biodiversidad que incluye selvas, matorrales y bosques de coníferas, así como cañones y ríos; de estos últimos destaca el Balsas.