España ha conseguido un éxito increíble para el mundo y la naturaleza con el nacimiento de una cría de tapir malayo en un zoológico andaluz. Este acontecimiento es fundamental porque hablamos de una especie que corre un riesgo real de desaparecer para siempre.
En libertad apenas quedan unos 2.500 ejemplares en el sudeste asiático, por lo que este pequeño es una esperanza para los programas de conservación. El trabajo de más de veinte años finalmente ha dado un resultado positivo que ayuda a proteger la biodiversidad global.
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El esperado alumbramiento tuvo lugar en Bioparc Fuengirola y ha supuesto un hito total para todo el equipo de cuidadores. El pequeño tapir pesó unos 10 kilos al nacer y es el retoño de Rawa y Mekong, dos ejemplares que forman parte del Programa Europeo de Especies en Peligro. Este plan lo coordina la Asociación Europea de Zoos y Acuarios con una precisión quirúrgica, donde cada pareja se elige bajo criterios genéticos muy estrictos para que todo salga bien.
La llegada de papá Mekong desde Suecia fue el movimiento maestro que desbloqueó la situación. A partir de ese momento, el equipo inició un seguimiento exhaustivo de la pareja con cámaras vigilando las 24 horas y mucha paciencia. El proceso no fue nada fácil y exigió ajustes constantes por parte de los expertos, pero finalmente la reproducción tuvo éxito tras varios intentos fallidos que los mantuvieron en vilo durante mucho tiempo.
La compleja misión de reproducir y proteger al tapir malayo en Europa
Tras 13 largos meses de gestación, el 29 de marzo de 2025 por fin asomó la cabecita el nuevo integrante de la familia. Durante todo ese tiempo, le hicieron ecografías semanales para vigilar que el desarrollo fuera perfecto y el equipo veterinario no quitó ojo a ninguna etapa.
Debes saber que los tapires malayos son animales bastante solitarios y tienen un comportamiento complejo que no facilita las cosas. No creas que basta con juntar a un macho y una hembra en un recinto para que surja la magia de inmediato. En Europa, muchos programas tienen dificultades parecidas porque la conexión entre los individuos no siempre fluye de forma natural, lo que demuestra que la planificación a largo plazo es la única vía para ganar.
En estos primeros meses, los veterinarios realizan controles periódicos a la cría para revisar su peso, su estado de salud y su comportamiento en su nuevo hogar. La vigilancia es constante para detectar cualquier anomalía a tiempo y asegurar que el pequeño crezca fuerte y sano junto a su madre. Actualmente tiene 11 meses, y la noticia volvió a hacerse viral tras confirmarse nuevas actualizaciones sobre su buen estado de salud.
Cuando termine el primer año, el ejemplar hará las maletas hacia otro centro europeo para seguir ayudando a su especie. El objetivo de estas mudanzas es evitar la endogamia y que la diversidad genética sea lo más fuerte posible en todo el continente. Estas decisiones forman parte de una estrategia coordinada a nivel internacional para que la población cautiva sea viable y no se extinga.
Tapir malayo: el único de su especie fuera de América
Este animal es súper interesante porque es el único de su familia que no vive en América, aunque antes dominaba grandes zonas del sudeste asiático. Hoy en día, su hogar se ha quedado reducido a Sumatra y la península de Malaca debido a que los humanos les hemos quitado mucho de su habitar.
En cuanto a su aspecto, llama mucho la atención por ese contraste tan marcado entre zonas oscuras y claras en su piel. Cuando son crías tienen un patrón de manchas que les ayuda a camuflarse entre la vegetación y las sombras de la selva; con el paso del tiempo, esas marcas cambian hasta formar la franja blanca característica de los adultos. Su cuerpo recuerda al de un cerdo robusto, pero cuentan con una pequeña trompa similar a la de un elefante. Pueden medir más de dos metros y superar los 250 kilos de peso.