MASCOTAS

Perritos rescatados dejan México en avión para empezar una nueva vida en Canadá

Refugios mexicanos envían perros a Canadá ante la alta demanda de adopción en ese país

Adopción responsable.En Canadá, la cultura de adopción favorece la integración de perros rescatados.Créditos: Pexels.
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Resguardados y expectantes en un avión comercial, varios perros viajan con destino a Canadá. Horas antes estaban en refugios de México, muchos de ellos rescatados de abandono o maltrato. El traslado forma parte de un flujo constante que conecta dos realidades opuestas: una con sobrepoblación canina en calles y otra con alta demanda de adopción.

El movimiento responde a una lógica concreta. En México, organizaciones de protección animal reportan saturación en refugios y limitaciones para colocar perros en hogares permanentes.

Ciudades canadienses mantienen políticas públicas y cultura de adopción que reducen la presencia de animales sin hogar. Este contraste ha permitido que miles de perros encuentren familias fuera del país, en un proceso que combina logística, regulación sanitaria y coordinación internacional.

Traslado y adopción responsable

El esquema de traslado incluye revisiones veterinarias, vacunación y documentación exigida por autoridades sanitarias de ambos países. Una vez listos, los perros viajan en vuelos comerciales hacia ciudades como Toronto, Richmond o Mississauga, donde son recibidos por asociaciones locales que completan el proceso de adopción.

Antes del viaje, los perros reciben vacunas y revisión veterinaria completa/Foto: Freepik.

En este circuito participa The Doggo Project, que colabora con refugios certificados en México para seleccionar, rehabilitar y preparar a los perros antes del viaje. Los animales no se envían sin destino: la mayoría cuenta con adoptantes previamente evaluados en Canadá, lo que reduce tiempos de espera y evita la permanencia prolongada en albergues.

El traslado también contempla figuras como los llamados flight parents, pasajeros que ya tienen un vuelo comprado y aceptan acompañar a los perros en cabina documentada o bodega. Este mecanismo facilita el transporte sin implicar costos adicionales para los viajeros, ya que los gastos del animal son cubiertos por la organización.

Hasta ahora, este tipo de programas ha permitido que más de 3 mil 700 perros rescatados en México lleguen a hogares en Canadá. La cifra refleja una operación sostenida que depende tanto de la disponibilidad de vuelos como de la coordinación entre asociaciones en ambos países.

¿Por qué Canadá y no otro país?

El destino final de los perros está marcado por un entorno distinto. En Canadá, las leyes contra el maltrato animal contemplan sanciones que pueden alcanzar multas de hasta 50 mil dólares canadienses o incluso penas de prisión. Además, en varias ciudades está prohibida la venta de animales de compañía en tiendas, una medida implementada desde 2012 que ha reforzado la adopción como principal vía para integrar mascotas a los hogares.

Organismos como la SPCA reportan que sólo alrededor del 10% de los casos atendidos terminan en eutanasia, generalmente asociados a enfermedades terminales o conductas agresivas. Esta proporción contrasta con cifras de otros países, como Estados Unidos, donde el porcentaje puede alcanzar hasta el 60% en ciertos contextos.

En México, el panorama es distinto. Aunque existen leyes y campañas de esterilización, la sobrepoblación canina sigue siendo un desafío estructural. Diversas asociaciones operan con recursos limitados y con una demanda de adopción que no alcanza a cubrir el número de animales rescatados.

Los llamados “flight parents” apoyan en el traslado durante vuelos comerciales/Foto: Pexels.

El traslado internacional no sustituye el trabajo local, pero modifica el destino de miles de perros. Cada vuelo representa una reducción mínima en la saturación de refugios mexicanos y, al mismo tiempo, una respuesta a la demanda de adopción en Canadá.

Un perro que sale de un refugio en México llega a un entorno donde la adopción es la norma y el abandono tiene consecuencias legales. En ese trayecto, lo que cambia no es sólo el país de destino, sino las condiciones que determinan su vida a partir de ese momento.