Un gato gigante apareció en uno de los puntos más transitados del Aeropuerto Internacional de Hong Kong el 3 de abril y descolocó a más de un viajero. No llegó en ningún vuelo ni pasó por migración, pero aun así terminó acaparando miradas apenas alguien cruzaba el Salón de Llegadas A de la Terminal 1. Es naranja, está profundamente dormido y su tamaño le ha valido el apodo de “Gatzilla”, una mezcla entre gato y Godzilla.
La instalación lleva por nombre “Un momento para ronronear” y forma parte de las actividades de Pascua del aeropuerto. Está colocada en una zona importante por donde circulan personas de distintas partes del mundo, lo que explica por qué en pocas horas empezó a viralizarse.
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¿Cómo interactuar con el gato gigante del aeropuerto?
Lo más atractivo de este gato gigante, que no es una estatua sino una instalación con movimiento, es que no se limita a observarse: hay un quiosco digital donde puedes seleccionar opciones para interactuar, como alimentarlo, jugar con él y ver sus reacciones en tiempo real.
El gato no solo es impresionante por sus dimensiones —8 metros de largo, 7 metros de ancho y 3.5 de alto—, también por la manera en que reacciona. Mueve las orejas, balancea la cola y emite sonidos suaves que lo hacen parecer vivo.
El apodo “Catzilla” apareció casi de inmediato. Su tamaño recuerda a una criatura gigantesca, aunque aquí no hay destrucción ni caos, solo sonrisas y filas de personas esperando su turno frente a la pantalla. Algunos pasan rápido, pero muchos se quedan probando funciones, grabando clips o buscando una foto memorable.
Durante los primeros días, el flujo de gente alrededor del gato no bajó. Hubo viajeros que regresaron después de sus vuelos solo para verlo otra vez. Otros compartieron que encontrarse con esta escena tras trayectos largos cambió su ánimo. Incluso circularon imágenes de personas que llevaron a sus propios gatos para “presentarlos” frente al gigante.
La presencia del felino forma parte de un programa más amplio dentro del aeropuerto. En paralelo, se organizaron eventos como “Spring Serenade”, con música en vivo, y “Bunny Bounce”, con bailarines disfrazados de conejo recorriendo la terminal.
¿Por qué los gatos están invadiendo Hong Kong?
Pero este gato gigante en la mitad del aeropuerto no salió de la nada. En distintos puntos de Hong Kong comenzaron a aparecer intervenciones similares: esculturas inflables, murales y versiones de obras clásicas reinterpretadas con gatos. La ciudad se sumó a esta tendencia que mezcla arte, cultura pop y gatos.
Instalaciones como las de Air Giants en West Kowloon o los murales del colectivo ArtDreamer han llevado la temática felina a espacios públicos, incluso con reinterpretaciones de obras como La noche estrellada.
Detrás de este fenómeno hay una lectura más amplia. Especialistas señalan que los gatos encajan con el ritmo urbano actual, donde cualquier pausa se vuelve valiosa. Ver a un animal descansar, moverse con calma o reaccionar de forma juguetona genera un contraste inmediato con el movimiento constante de un aeropuerto.
El gato permanecerá en la Terminal 1 hasta el 2 de mayo de 2026. Por ahora sigue ahí, inmóvil y gigante, esperando a que alguien se acerque, toque la pantalla y active una nueva reacción, alterando por unos minutos la rutina de un lugar donde casi nadie se detiene.