VIAJES BAJO TIERRA

La ciudad bajo la ciudad: El secreto de los túneles ocultos que conectan la CDMX

Las leyendas hablan de una ciudad secreta que se extiende bajo el centro histórico y conecta puntos emblemáticos

Historia de la cdmx.Época virreinal en MéxicoCréditos: Unsplash/Alpha Perspective/ilustración
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Bajo el pulso incesante de la Ciudad de México muchos hablan de la existencia de otra ciudad, una que respira en silencio sobreviviendo entre la penumbra pues se dice que desde tiempos anteriores a la conquista, cuando Tenochtitlan flotaba en su canales y templos comenzaron a trazarse caminos invisibles bajo la tierra como no eran rutas comunes, sino venas a secretos que no podían ver la luz. 

Las leyendas dibujan trayectos que parecen imposibles y que de acuerdo a algunas versiones conectan actualmente al Museo de medicina con la iglesia de Santo Domingo; otro de estos espacios va desde el Castillo de Chapultepec hasta la cámara de diputados y desde la Catedral Metropolitana hacia el Templo Mayor, en historias que mezclan la piedra con los secretos.

De acuerdo a las que apoyan la existencia de estos túneles bajo el centro histórico de la Ciudad de México se cuenta que fueron utilizados por la inquisición, donde la fe se torcía en sombras y los herejes encontraban un castigo a su destino, por lo que algunos de estos túneles se les nombraba como los de los pecadores. Otros relatos señalan que tesoros ocultos se mantuvieron resguardados por estos muros, más de que debajo del Palacio de Bellas Artes convergerían varias de estas rutas como un nudo secreto.

Uno de los relatos más persistentes desde la antigüedad es el que nos lleva hacia el antiguo Palacio de la Inquisición, que en el año de 1860 sufrió una remodelación y en la que obreros encontraron restos humanos modificados como entre ellos los de fray Servando Teresa de Mier, en una evidencia que confirmó la existencia de túneles bajo la ciudad. 

Hace relativamente poco tiempo, en 2006, bajo el Templo Mayor en el predio de las ajaracas, arqueólogos hallaron un túnel con el monolito de tlaltecuhtli y múltiples ofrendas, prueba tangible de que esta ciudad ha guardado misterios bajo la tierra desde hace cientos de años.

De que pudieron haber servido estos túneles 

Si estos relatos son verdad y existen túneles que conectan diversos puntos de la Ciudad de México en secreto, su función habría sido mucho más estratégica que macabra pues en la compleja estructura de Tenochtitlán donde el poder religioso, político y militar se entrelazaban, los caminos subterráneos habrían servido como rutas de escape para la élite gobernante. 

También es posible que fueran utilizados como corredores ceremoniales en la cosmovisión mexica y el inframundo hacia el mexicano para el que jugaban un papel central pues descender bajo la tierra no era solo un acto físico, sino simbólico en medio de un tránsito entre dimensiones ya que estos túneles podrían haber conectado espacios sagrados para rituales reservados para los sacerdotes.

Las catacumbas de la Catedral Metropolitan

Posiblemente no podamos conocer la verdad sobre los posibles túneles que existen debajo de la Ciudad de México, sin embargo, existe un destino que te lleva a recorrer varios metros hacia las profundidades en medio de escenas que parecen de una película. 

Bajo la Catedral Metropolitana existe un espacio que sí puede recorrerse y hablamos de las criptas y catacumbas que resguardan siglos de historia y que a diferencia de los túneles legendarios, este subsuelo es tangible como silencioso y profundamente solemne. 

En estas cámaras pertenecientes a la catedral descansan restos de figuras clave del periodo virreinal, incluyendo al arzobispo fray Juan de Zumárraga y personajes influyentes de la Nueva España en medio de un ambiente fresco rodeado de muros de piedra que absorben el sonido y crean una sensación de aislamiento total. 

El recorrido suele formar parte de visitas guiadas organizadas por el personal de la catedral y generalmente los accesos están disponibles para los horarios en que el recinto se mantiene abierto. De acuerdo a la información disponible el recorrido tiene una duración de alrededor de una hora y un costo de $150 MXN por persona, aunque es necesario hacer una reservación al número (56) 4389-2411.