¿Sabes dónde nació el torneo que cada cuatro años detiene al planeta? Mientras el Mundial 2026 vuelve a reunir a millones de aficionados, la respuesta conduce a una ciudad situada a orillas del Río de la Plata. En julio de 1930, Montevideo se convirtió en la sede de la primera Copa del Mundo organizada por la FIFA, un experimento deportivo que pocos imaginaban que terminaría transformándose en el evento futbolístico más importante del planeta.
La elección de Uruguay tuvo razones de peso. El país llegaba respaldado por sus títulos olímpicos de 1924 y 1928, que lo habían colocado entre las grandes potencias de la época. Además, celebraba el centenario de la Jura de su Constitución y decidió asumir los gastos de viaje y hospedaje de todas las selecciones participantes, una decisión fundamental para sacar adelante el torneo en plena crisis económica.
Te podría interesar
A diferencia de los mundiales actuales, no existieron eliminatorias. La FIFA envió invitaciones a sus asociaciones afiliadas y solo trece selecciones aceptaron el desafío. Para los equipos europeos, el trayecto hacia Sudamérica era una auténtica odisea. Francia, Bélgica, Rumania y Yugoslavia cruzaron el Atlántico a bordo del transatlántico SS Conte Verde, acompañados por el presidente de la FIFA, Jules Rimet, quien llevaba consigo el trofeo que entregaría al primer campeón de la historia.
¿Cómo fue el viaje de las selecciones al primer Mundial?
El viaje duró más de dos semanas y los futbolistas aprovecharon las cubiertas del barco para entrenar y mantenerse en forma. Algunas historias de aquella expedición parecen sacadas de una novela. El rey Carlos II de Rumania intervino personalmente en la formación de su selección e incluso presionó a empresas para que liberaran a jugadores que trabajaban en ellas. El Mundial todavía era una aventura incierta, pero ya comenzaba a despertar pasiones.
Todo el campeonato se disputó en Montevideo, una situación que nunca volvió a repetirse. Los encuentros se repartieron entre tres estadios, aunque las lluvias retrasaron la construcción del Estadio Centenario y obligaron a utilizar otros recintos durante los primeros días. Cuando finalmente abrió sus puertas, el nuevo inmueble impresionó por sus dimensiones y rápidamente se volvió uno de los símbolos más reconocibles del fútbol internacional.
México también formó parte de aquella primera edición. Su debut llegó el 13 de julio frente a Francia en uno de los partidos inaugurales del torneo. Aunque el resultado favoreció a los europeos por 4-1, Juan Carreño consiguió el primer gol mexicano en la historia de las Copas del Mundo.
¿Qué equipos llegaron a la fase final de 1930?
Las diferencias con el fútbol moderno eran enormes. No existían sustituciones y algunos jugadores permanecían en la cancha pese a sufrir lesiones de gravedad. El estadounidense Ralph Tracy, por ejemplo, disputó gran parte de una semifinal con una fractura. También sobresalía la juventud de varias selecciones, como Yugoslavia, que presentó uno de los planteles más jóvenes del campeonato.
La fase final reunió a Uruguay, Argentina, Estados Unidos y Yugoslavia. Los dos equipos sudamericanos avanzaron al partido decisivo tras ganar sus respectivas semifinales por idéntico marcador de 6-1. La expectativa era enorme y la rivalidad entre argentinos y uruguayos convirtió la final en un acontecimiento seguido mucho más allá de las fronteras de ambos países.
El 30 de julio de 1930, más de 68 mil espectadores, aunque algunas estimaciones hablan de una cifra mucho mayor, llenaron el Estadio Centenario para presenciar la gran final. Argentina llegó al descanso con ventaja de 2-1, pero Uruguay reaccionó en la segunda mitad y remontó para imponerse 4-2.
Así nació el primer campeón mundial de la historia. Casi un siglo después, Montevideo sigue conservando los escenarios donde comenzó esta aventura que arrancó con trece selecciones, dieciocho partidos y setenta goles, y que hoy continúa paralizando al mundo cada cuatro años.