El volcán Popocatépetl volvió a registrar actividad durante las últimas 24 horas, luego de que el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) reportara la detección de 16 exhalaciones de baja intensidad acompañadas de vapor de agua y gases volcánicos. Aunque la cifra puede llamar la atención, las autoridades mantienen el Semáforo de Alerta Volcánica en Amarillo Fase 2, por lo que la actividad observada se encuentra dentro de los parámetros esperados para esta etapa.
De acuerdo con la Coordinación Estatal de Protección Civil Morelos (CEPCM), la visibilidad hacia el coloso ha sido parcial debido a las condiciones meteorológicas; sin embargo, en caso de emisiones de vapor, gases o ceniza, se prevé que la dispersión se dirija hacia el sur-suroeste del cráter.
Te podría interesar
El reporte forma parte del monitoreo permanente que realizan especialistas del Cenapred y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quienes vigilan las condiciones del volcán las 24 horas del día.
¿Qué significa que el Popocatépetl registre 16 exhalaciones?
Las exhalaciones son emisiones de vapor de agua, gases volcánicos y, en ocasiones, pequeñas cantidades de ceniza que salen desde el interior del volcán. En el caso del Popocatépetl, este tipo de manifestaciones son relativamente frecuentes y forman parte de su actividad habitual.
El hecho de que se hayan contabilizado 16 exhalaciones no significa que exista una erupción inminente. Más bien, indica que el volcán continúa activo y liberando presión interna de manera constante.
Actualmente, Don Goyo permanece en Amarillo Fase 2, una etapa que contempla fenómenos como explosiones menores, emisiones de vapor y gases, caída ligera de ceniza en zonas cercanas, lanzamiento ocasional de fragmentos incandescentes y crecimiento o destrucción de domos de lava.
Por esta razón, las autoridades reiteran el llamado a no acercarse al cráter ni a las zonas restringidas, ya que existe riesgo por la caída de material balístico y otros fenómenos asociados a la actividad volcánica.
También se recomienda mantenerse alejados de barrancas y cauces cercanos durante temporadas de lluvias intensas, debido a la posibilidad de que se formen flujos de lodo y escombros.
Así se monitorea la actividad de Don Goyo las 24 horas
Detrás de cada reporte diario existe una compleja red de vigilancia científica diseñada para detectar cualquier cambio en el comportamiento del volcán.
Uno de los principales instrumentos son los sismógrafos, equipos capaces de registrar vibraciones y movimientos internos asociados al ascenso de magma o a fracturas dentro de la estructura volcánica. Un aumento en la frecuencia o intensidad de estos movimientos puede servir como señal temprana de cambios importantes.
A ello se suman cámaras de vigilancia visuales y térmicas instaladas alrededor del Popocatépetl. Estas permiten observar en tiempo real emisiones de gases, ceniza, explosiones y variaciones de temperatura en el cráter.
Otro elemento fundamental es el monitoreo de gases volcánicos. Mediante equipos especializados, los científicos miden la cantidad de dióxido de azufre y otros compuestos liberados por el volcán. Cambios significativos en estas emisiones pueden indicar modificaciones en la actividad magmática.
Gracias a esta combinación de herramientas, las autoridades pueden evaluar constantemente el nivel de riesgo y emitir alertas oportunas cuando sea necesario.
Por ahora, el Cenapred señala que el escenario permanece dentro de lo previsto para la fase actual. La recomendación es mantenerse informado únicamente a través de fuentes oficiales y evitar difundir rumores sobre la actividad del Popocatépetl.
Mientras tanto, las 16 exhalaciones registradas en las últimas horas son una muestra más de que Don Goyo sigue activo, vigilado de cerca por especialistas y recordando que es uno de los volcanes más monitoreados de todo el continente.