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¡Lo logró! Jonathan, la tortuga de 194 años ya es parte oficial del Récord Guinness

Con casi dos siglos de vida, el reptil más longevo del planeta recibió un reconocimiento reservado para figuras extraordinarias.

Jonathan, la tortuga más longeva del mundo.Ya forma parte de los Récords Guinness.Créditos: Guinness World Records @GWR
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¡Hay récords y luego está Jonathan! La tortuga gigante de Seychelles que ha visto pasar casi dos siglos de historia acaba de sumar un nuevo reconocimiento a su extraordinaria trayectoria: su incorporación al Salón de los Íconos de Guinness World Records. 

Nacido alrededor de 1832, este legendario reptil tiene una edad estimada de 194 años, una cifra que supera ampliamente los cerca de 150 años que suelen alcanzar otros ejemplares de su especie y que lo mantiene como el animal terrestre vivo más longevo del planeta.

Para dimensionar lo extraordinaria que ha sido su vida, basta recordar que Jonathan nació décadas antes de la construcción de la Torre Eiffel, la Estatua de la Libertad o el Ángel de la Independencia. También llegó al mundo mucho antes de que existieran los automóviles, los aviones, el cine, la radio o los teléfonos. Mientras la humanidad transformaba radicalmente su forma de vivir, él se encargaba de lo más importante: vivir. 

¿Cómo se confirmó la extraordinaria edad de Jonathan?

El célebre reptil llegó a la isla de Santa Elena en 1882, cuando ya era una tortuga adulta. Una fotografía tomada pocos años después lo muestra completamente desarrollado, una de las evidencias que respaldan su extraordinaria edad. De hecho, algunos especialistas consideran que los 194 años reconocidos oficialmente podrían ser una estimación conservadora y que Jonathan podría ser incluso más viejo.

Su ingreso al Salón de los Íconos de Guinness es un reconocimiento reservado para figuras excepcionales cuya historia trasciende los récords. En su caso, no solo se le reconoce como el animal terrestre vivo más antiguo del mundo, sino también como la tortuga más longeva registrada en la historia moderna.

En semanas recientes, miles de personas siguieron con preocupación rumores falsos difundidos en redes sociales que afirmaban que Jonathan había muerto. La noticia se propagó rápidamente e incluso fue utilizada en publicaciones engañosas. Sin embargo, las autoridades de Santa Elena y el equipo veterinario encargado de su cuidado aclararon la situación: Jonathan sigue vivo, saludable y disfrutando de la tranquilidad de la isla.

¿Cuál es el estado de salud de la tortuga más longeva del mundo?

Aunque el paso del tiempo ha dejado algunas huellas evidentes, como cataratas y la pérdida del sentido del olfato, conserva un oído sorprendentemente bueno. Sus cuidadores aseguran que reconoce sus voces y responde cuando escucha llegar la comida. Entre sus preferencias siguen figurando las bananas, las manzanas y otras frutas frescas que consume con gran entusiasmo.

Su estado actual también es resultado de años de atención especializada. En 2009, los veterinarios detectaron problemas relacionados con su alimentación cuando observaron que su pico se había vuelto más blando y frágil de lo habitual. A partir de entonces diseñaron una dieta enriquecida con vitaminas y nutrientes esenciales que mejoró notablemente su condición física y le permitió recuperar energía.

La longevidad de Jonathan ha despertado el interés de investigadores de distintas partes del mundo. Científicos han estudiado su ADN y el de otras tortugas gigantes para comprender mejor los mecanismos biológicos que les permiten vivir tanto tiempo. Algunas investigaciones apuntan a que estas especies poseen sistemas celulares especialmente eficaces para reparar daños genéticos y resistir enfermedades asociadas al envejecimiento.

Conoce la historia de la tortuga que tiene casi 200 años. Créditos:  X: St Helena Tourism

Resulta difícil dimensionar todo lo que Jonathan ha visto pasar. Nació cuando gobernaba Guillermo IV en Gran Bretaña y antes de que la reina Victoria llegara al trono. Ha visto pasar un sinfín de eventos históricos. Sin embargo, mientras el mundo cambia a una velocidad cada vez mayor, él parece mantener las mismas prioridades de siempre: encontrar un rincón soleado, disfrutar de una buena comida y seguir haciendo historia sin proponérselo.