La temporada de lluvias suele traer un alivio frente a las altas temperaturas que se registran en gran parte de México. Sin embargo, cada verano aparece un fenómeno que modifica temporalmente estas condiciones: la canícula. Se trata de un periodo caracterizado por una disminución de las lluvias y un aumento del calor, lo que podría provocar días especialmente calurosos en distintas zonas del país.
Para 2026, especialistas advierten que este fenómeno podría sentirse con mayor intensidad de lo habitual. Diversos factores atmosféricos apuntan a un verano más cálido y seco, por lo que las autoridades ya han comenzado a alertar sobre posibles efectos relacionados con las altas temperaturas y la reducción temporal de las precipitaciones.
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La canícula suele durar alrededor de 40 días y generalmente se desarrolla entre julio y agosto. Durante este lapso predominan los cielos despejados, aumenta la radiación solar y las lluvias disminuyen de manera considerable. Aunque se presenta cada año, sus efectos no son siempre los mismos, ya que dependen de diversos factores climáticos que influyen en el comportamiento de la atmósfera.
¿Cuándo comienza la canícula de 2026 y por qué podría ser más intensa?
De acuerdo con estimaciones de la Comisión Nacional del Agua, este periodo podría comenzar alrededor del 15 de julio de 2026. Si los pronósticos se mantienen, buena parte del verano estaría marcada por temperaturas elevadas y condiciones más secas en comparación con otros años recientes.
Uno de los factores que podría reforzar la intensidad de la canícula es la presencia de El Niño. Este fenómeno climático ocurre cuando las aguas del Océano Pacífico ecuatorial registran temperaturas superiores a las habituales, alterando los patrones de viento y lluvia en distintas partes del mundo. Aunque se desarrolla lejos del territorio mexicano, sus efectos pueden sentirse con claridad en varias regiones del país.
Cuando El Niño está presente, suele disminuir la cantidad de humedad que llega a México, favoreciendo una reducción de las precipitaciones y un aumento de las temperaturas. Si coincide con la canícula, las condiciones de calor pueden volverse más intensas y prolongadas, especialmente en zonas donde las lluvias son fundamentales para mantener reservas de agua y actividades productivas.
¿Qué estados podrían resentir más los efectos del calor y la falta de lluvias?
Los pronósticos señalan que entidades como Campeche, Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Nuevo León, Tabasco, Veracruz, Yucatán y Quintana Roo podrían experimentar algunos de los efectos más notorios. En estas regiones podrían registrarse jornadas particularmente calurosas, acompañadas por una disminución importante de las lluvias durante varias semanas.
En algunos puntos del país, las temperaturas podrían superar los 40 grados Celsius. Además de generar incomodidad en las actividades cotidianas, estas condiciones elevan el riesgo de golpes de calor, deshidratación y otros problemas asociados a la exposición prolongada al sol. Los niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas suelen ser los sectores más vulnerables.
Otra de las preocupaciones causadas por la canícula es que la combinación de altas temperaturas y escasas lluvias puede favorecer episodios de sequía, reducir los niveles de agua en presas, ríos y mantos acuíferos, además de afectar cultivos y actividades agropecuarias.
¿Cómo protegerte durante una temporada de calor extremo?
Ante estas condiciones próximas, las autoridades recomiendan mantenerse hidratado, usar ropa ligera, evitar la exposición al sol durante las horas más intensas y mantenerse atento a los reportes meteorológicos para enfrentar de mejor manera una temporada que podría ubicarse entre las más calurosas de los últimos años.