Desde las selvas y montañas de Sudamérica hasta uno de los rincones más fríos y famosos de Rusia. Así comenzó la inesperada aventura de Chizhik, Fenya y Nafanya, tres coatíes que recientemente se convirtieron en los nuevos habitantes del zoológico de la residencia de Ded Moroz, el legendario personaje conocido como el “Papá Noel ruso”.
Su llegada a Veliki Ústiug, ciudad considerada la casa oficial de Ded Moroz, rápidamente despertó la curiosidad de visitantes y cuidadores. Con sus largos hocicos, su energía inagotable y su carácter juguetón, estos mamíferos originarios de América han conquistado corazones a miles de kilómetros de su hábitat natural.
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La historia parece salida de un cuento: tres animales tropicales instalándose en la tierra donde nacen muchas de las tradiciones invernales rusas. Sin embargo, detrás de esta curiosa mudanza también existe una importante labor de conservación, educación ambiental y acercamiento del público a especies poco conocidas.
Los nuevos habitantes de la casa de Papá Noel
Los tres coatíes llegaron recientemente al zoológico ubicado en la residencia de Ded Moroz, en Veliki Ústiug, donde fueron instalados en un recinto especialmente diseñado para replicar algunas condiciones de su entorno natural. Tras completar el periodo de cuarentena, ya pueden ser observados por los visitantes.
Cada uno posee una personalidad muy distinta. Chizhik, el único macho del grupo, ha demostrado ser el más sociable y curioso. Los cuidadores aseguran que disfruta interactuar con las personas y explorar cada rincón de su nuevo hogar.
Fenya, por su parte, destaca por su carácter activo y aventurero. No teme acercarse a los especialistas y suele ser la primera en investigar cualquier novedad dentro del recinto.
La más reservada es Nafanya. Aunque inicialmente se mantiene observando desde la distancia, poco a poco ha comenzado a adaptarse al entorno y a relacionarse con sus compañeros.
Para garantizar su bienestar, el zoológico construyó un espacio con puentes colgantes, plataformas elevadas, refugios, zonas de juego y elementos de enriquecimiento ambiental que les permiten trepar, correr y desarrollar comportamientos similares a los que tendrían en libertad.
¿Qué son los coatíes y por qué fascinan a quienes los conocen?
Los coatíes pertenecen a la familia de los prociónidos, la misma de los mapaches. Son animales ampliamente distribuidos en América, desde el sur de Estados Unidos hasta regiones de Sudamérica. Habitan bosques tropicales, selvas, zonas semiáridas e incluso áreas montañosas de los Andes que superan los 2 mil 500 metros de altitud.
Una de sus características más llamativas es su hocico largo y extremadamente flexible, que utilizan para buscar insectos, frutas, semillas, pequeños vertebrados y otros alimentos ocultos entre hojas o troncos.
A diferencia de muchos mamíferos similares, los coatíes suelen ser activos durante el día. Además, poseen una gran habilidad para trepar árboles gracias a sus fuertes garras y su extraordinario equilibrio. En estado silvestre pueden recorrer grandes distancias en busca de alimento y suelen vivir en grupos sociales liderados por hembras.
Su aspecto simpático, combinado con su inteligencia y curiosidad, los ha convertido en una de las especies favoritas de numerosos zoológicos alrededor del mundo.
Ahora, en la lejana residencia de Ded Moroz, Chizhik, Fenya y Nafanya protagonizan una historia que une dos continentes. Un viaje improbable que demuestra cómo la fascinación por la naturaleza no conoce fronteras y que incluso en la tierra de Papá Noel hay espacio para que tres pequeños embajadores de Sudamérica se conviertan en las nuevas estrellas del invierno ruso.