ENTRAÑABLE

¿Otra Punch? Zaya, la bebé de mono araña que roba el corazón en CDMX

En el Centro de Conservación de Vida Silvestre San Juan de Aragón, una pequeña cría avanza día a día con juegos y atención especial

Zaya, cría de mono araña en CDMX, crece bajo cuidados especiales.Créditos: Pexels/ Anestis Amanatidis
Escrito en TENDENCIAS el

Con apenas unos meses de vida, Zaya ya se ha convertido en una de las habitantes más conocidas del Centro de Conservación de Vida Silvestre San Juan de Aragón, en la Ciudad de México. Esta cría de mono araña nació en febrero de este año y, desde entonces, su desarrollo ha sido acompañado por especialistas, quienes observan con atención cada avance.

No han faltado las comparaciones con Punch, el famoso bebé macaco japonés que se volvió conocido en internet tras ser rechazado por su madre y criado por personal de un zoológico. Aquel primate conmovió a millones de personas por las fotografías en las que aparecía abrazando un peluche. Ahora, para muchos usuarios de redes sociales, Zaya transmite una ternura similar.

¿Cómo ha sido su cuidado y evolución en el Centro de Conservación?

Su llegada estuvo rodeada de incertidumbre. Tras nacer, Zaya no recibió los cuidados iniciales de su madre, una situación que la colocó en una condición especialmente vulnerable. Ante este escenario, el equipo veterinario del centro intervino de inmediato para garantizar su supervivencia, poniendo en marcha un protocolo de monitoreo constante que continúa hasta la actualidad.

Desde entonces, médicos veterinarios, biólogos y cuidadores han acompañado cada etapa de su desarrollo. La atención especializada ha sido fundamental para que pudiera superar los momentos más delicados de sus primeros meses. Gracias a este trabajo, Zaya ha mostrado una evolución favorable que hoy representa una pequeña victoria para los programas de conservación de la especie.

Actualmente, su alimentación se basa en una fórmula láctea especializada complementada con papillas de frutas preparadas para cubrir sus necesidades nutricionales. Cada revisión médica, cada ajuste en su dieta y cada observación forman parte de un proceso cuidadosamente planeado para asegurar que crezca fuerte y desarrolle las capacidades propias de un mono araña.

La historia de Zaya y por qué su caso importa para los monos araña

Con casi cinco meses de edad, la cría atraviesa una etapa muy importante. Poco a poco muestra más curiosidad por su entorno, gana confianza y fortalece sus habilidades motoras. Las imágenes difundidas por el centro permiten verla aferrarse a sus cuidadores con sus pequeñas manos.

Su historia también ayuda a llamar la atención sobre la situación que enfrentan los monos araña en libertad. Esta especie se encuentra seriamente amenazada por la pérdida de hábitat ocasionada por la deforestación y otras actividades humanas. La conservación de estos primates resulta fundamental para mantener el equilibrio ecológico de los bosques tropicales donde habitan.

Los monos araña viven en regiones selváticas que se extienden desde el sur de México hasta Sudamérica. Sus largas extremidades y su cola prensil les permiten desplazarse con gran agilidad entre las copas de los árboles. Son animales sociales, inteligentes y con dinámicas grupales complejas, por lo que el aprendizaje durante los primeros años de vida resulta especialmente importante.

Su comportamiento y expresiones han generado gran ternura entre quienes siguen su desarrollo. Créditos: @ZoologicosCDMX

Por esa razón, los especialistas ya contemplan una siguiente etapa para Zaya. Conforme continúe creciendo, se buscará favorecer su integración con otros ejemplares de su especie para que pueda desarrollar conductas naturales y aprender formas de interacción esenciales para su bienestar. El objetivo es que construya vínculos propios de la vida social de los monos araña bajo condiciones controladas y seguras.

¿Qué cambio en la CDMX explica el nuevo modelo de cuidado de Zaya?

La historia de esta pequeña primate se da en medio de un cambio legal importante en la Ciudad de México. En marzo de este año, una reforma publicada en la Gaceta Oficial estableció que los antiguos zoológicos dejaron de ser considerados como tales y pasaron a denominarse oficialmente Centros de Conservación de Vida Silvestre, con nuevas funciones y un marco actualizado.

Con esta modificación, espacios como los de la capital ya existentes cambiaron su enfoque para centrarse en la conservación, la investigación, la educación ambiental y el bienestar animal. En ese contexto, Zaya forma parte de esta nueva etapa, en la que el trabajo diario busca dar mejores condiciones y oportunidades a especies que enfrentan distintos desafíos.