La astronomía es la ciencia natural que estudia los cuerpos celestes, el universo y los fenómenos que ocurren fuera de la atmósfera terrestre. Dicho estudio va desde el análisis de las estrellas, planetas, galaxias y agujeros negros.
A lo largo del año pueden ocurrir diversos eclipses solares o lunares, superlunas, lluvias de meteoros, alineaciones planetarias, auroras polares, entre otros que se estudian para saber qué sucede durante el evento y los motivos por los que ocurren.
Otro de los eventos usuales en el cosmos es la tormenta geomagnética, la cual sucede actualmente y se puede extender hasta la madrugada del 5 de junio, de acuerdo con el Centro de Predicción del Clima Espacial de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos.
¿ A qué se refieren con tormenta geomagnética?
Es un fenómeno que ocurre cuando el Sol emite una gran cantidad de partículas cargadas y radiación electromagnética que interactúa con el campo magnético terrestre y la atmósfera superior de la tierra.
Esto se origina con ciertos eventos en la superficie del Sol como eyecciones de masa coronal, erupciones solares y corrientes de viento solar de alta velocidad. En el caso de las primeras, son liberaciones masivas de la plasma y campos magnéticos del cuerpo celeste, mientras que en el segundo caso se refiere a las explosiones repentinas de energía que liberan radiación electromagnética.
Cuando estas partículas y radiación llegan a la Tierra pueden afectar las redes eléctricas y de comunicaciones, así como provocar auroras en latitudes altas y bajas. Cabe resaltar que esto depende de la intensidad de la tormenta
¿Cuál es la escala de intensidad de una tormenta geomagnética?
La NOAA utiliza una escala G de cinco niveles para clasificar la intensidad de este fenómeno, la cual se clasifica de la siguiente manera:
- G1: puede causar efectos leves en redes eléctricas, pequeñas fluctuaciones de energía y auroras visibles
- G2: llega a ocasionar auroras más extendidas, voltajes anómalos en sistemas de energía y posibles efectos en los satélites que orbitan la Tierra
- G3: ocasiona fluctuaciones de energía en las redes eléctricas o dificultades de control, posibles impactos en la navegación por satélite y auroras visibles en latitudes más bajas de lo normal
- G4: puede ocasionar problemas más graves en los sistemas eléctricos, interrupciones en la navegación por satélite y en las comunicaciones y auroras visibles en latitudes aún más bajas
- G5: llega a ocasionar fallas en redes eléctricas, daños extensos en transformadores, interrupciones generalizadas en las comunicaciones y navegación por satélite, y auroras visibles en latitudes bajas
La dependencia señala que el evento de este 5 de junio corresponde a la categoría G4, es decir, de una intensidad severa.