El Tren El Insurgente no solo hace más fáciles los traslados entre la Ciudad de México y el Estado de México, sino que también abre una ruta para descubrir destinos con historia, gastronomía y paisajes naturales sin depender de largos trayectos por carretera. Durante las vacaciones, este sistema ferroviario puede ser una opción práctica para organizar una ESCAPADA.
Dentro de su recorrido se encuentran dos municipios reconocidos como Pueblos con Encanto del Estado de México: Lerma y Zinacantepec. Este programa estatal nació en 2005 para distinguir localidades con elementos culturales, históricos, artesanales y naturales, además de impulsar acciones para conservar su patrimonio y fortalecer la actividad turística de manera responsable.
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Una de las principales ventajas para los viajeros es que ambos destinos cuentan con estaciones dentro de la ruta del Tren El Insurgente. Esto permite bajar directamente y comenzar el paseo sin buscar transporte adicional. El recorrido conecta puntos como Observatorio, Vasco de Quiroga, Santa Fe, Lerma, Metepec, Toluca Centro y Zinacantepec.
¿Cuánto cuesta visitar los Pueblos con Encanto en el Tren El Insurgente?
El precio del viaje depende del punto donde abordes y la estación a la que quieras llegar. Para visitar Lerma, el boleto cuesta 60 pesos desde Vasco de Quiroga o Santa Fe, mientras que desde Observatorio tiene un precio de 70 pesos. En el caso de Zinacantepec, la tarifa es de 90 pesos desde Vasco de Quiroga o Santa Fe y de 100 pesos saliendo desde Observatorio. El acceso puede realizarse con la Tarjeta de Movilidad Integrada o mediante un boleto con código QR.
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Lerma
Lerma es una alternativa cercana para conocer un destino mexiquense sin invertir demasiado tiempo en el traslado. El municipio obtuvo el nombramiento de Pueblo con Encanto en 2015 y su ubicación entre la Ciudad de México y Toluca lo hace perfecto para una visita cultural con recorridos por sus alrededores naturales.
En el centro de Lerma puedes encontrar edificios como el Templo de Santa Clara de Asís, el Santuario del Señor de la Caña y el Museo del Valle de la Luna. También es un excelente plan caminar por la plaza principal y acercarse a la antigua estación del ferrocarril, un espacio que nos recuerda la importancia que tuvo este medio de transporte en la región.
Además de lo urbano, Lerma tiene zonas naturales con lagunas, humedales y paisajes rodeados por montañas. En San Pedro Tultepec todavía se mantiene el trabajo artesanal con tule, mientras que la gastronomía permite probar preparaciones como el pan de pulque y los tamales de ollita. Fechas como el Carnaval de Huitzizilapan o la Feria del Tamal son momentos perfectos para conocer sus costumbres.
Zinacantepec
Zinacantepec es otro destino que forma parte de esta ruta ferroviaria y recibió el reconocimiento de Pueblo con Encanto en 2015. Su cercanía con Toluca y su ubicación junto al Nevado de Toluca hacen que sea un punto atractivo para combinar recorridos históricos con actividades al aire libre.
Uno de sus lugares más representativos es el Museo Virreinal de San Miguel, ubicado dentro de un antiguo exconvento franciscano del siglo XVI. En este espacio se conservan murales, piezas de arte religioso y una pila bautismal tequitqui considerada una de las más importantes del país. Después de la visita, puedes recorrer la plaza principal y acercarte a los templos cercanos para conocer más sobre la historia del municipio.
Los viajeros que prefieren estar en contacto con la naturaleza tienen en Zinacantepec una puerta de entrada al Nevado de Toluca, donde pueden realizar senderismo y admirar las lagunas del Sol y de la Luna. También existen espacios como el Parque de los Venados y el Parque Ecoturístico La Ciénega. El recorrido puede terminar con platillos como mole, barbacoa, carnitas y antojitos mexicanos, además de celebraciones como la Feria del Taco o las fiestas de San Miguel Arcángel.