Guillermo “Memo” Ochoa comenzó una nueva etapa lejos de los partidos profesionales. Después de cerrar una carrera de más de dos décadas como uno de los porteros mexicanos más reconocidos, viajó junto a su familia a Quintana Roo para disfrutar unos días en la Riviera Maya.
Durante su visita al Parque Xcaret, el histórico guardameta sorprendió a sus seguidores al participar en una exhibición del antiguo juego de pelota. En un video compartido en sus redes sociales apareció junto a jugadores caracterizados con elementos prehispánicos, quienes lo guiaron para intentar dominar una práctica que durante siglos tuvo gran relevancia en Mesoamérica.
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“Un ratito de juego, mucha historia”, escribió Ochoa al publicar las imágenes de la experiencia. En sus primeros intentos, Memo logró golpear la pelota de caucho con la cadera, una de las técnicas principales del juego.
Memo Ochoa en el juego de pelota y la historia de esta tradición prehispánica
En el video no tardaron en acumularse los comentarios de emoción, nostalgia y, sobre todo, chistes bienintencionados sobre sus movimientos de cadera y la facilidad que mostró para este deporte que no todos se atreven a probar.
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Los participantes que acompañaron a Memo vestían réplicas de la indumentaria utilizada por los antiguos jugadores del juego de pelota, con penachos, tocados, pinturas corporales y accesorios simbólicos. También utilizaban protectores en la cintura, similares a los empleados en las recreaciones actuales.
El juego de pelota mesoamericano surgió aproximadamente hacia el año mil cuatrocientos antes de Cristo y fue practicado por diferentes culturas durante más de tres mil años. Los mayas lo llamaban pok-ta-pok o pitz, mientras que otros pueblos tenían sus propias variantes. La actividad incorporaba la habilidad física con elementos políticos, sociales y religiosos.
¿Qué significado tenía el juego de pelota para las culturas prehispánicas?
Para las civilizaciones antiguas, este juego representaba mucho más que una competencia. La pelota de caucho estaba relacionada con el movimiento de los astros y las fuerzas del universo, mientras que las canchas funcionaban como espacios donde también podían resolverse conflictos entre comunidades sin recurrir a enfrentamientos armados.
Aunque los españoles prohibieron su práctica durante la conquista, algunas variantes sobrevivieron con el paso del tiempo. Actualmente existen exhibiciones y encuentros culturales que buscan mantener vivo este legado. La participación de Memo hizo posible que miles de personas conocieran una parte de la historia prehispánica a través de sus redes sociales.
Esta visita a Xcaret fue parte de los nuevos momentos que Ochoa disfruta después de despedirse del futbol profesional. Durante su estancia en Quintana Roo también asistió al Festival Paax GNP y compartió fotografías de sus actividades familiares, mientras exploraba algunos de sus intereses fuera de las canchas.
Del Mundial 2026 a una nueva etapa: el futuro de Memo Ochoa
El retiro de Memo llegó después del Mundial 2026, torneo en el que disputó su sexta Copa del Mundo con la Selección Mexicana. Su último partido con el Tricolor fue ante República Checa, cuando ingresó en los minutos finales y recibió una ovación especial de los aficionados que reconocieron su trayectoria internacional.
Con más de 150 partidos con la selección nacional y una carrera que incluyó equipos de México y Europa, Ochoa ahora busca nuevos proyectos. Además de disfrutar experiencias personales como su encuentro con el juego de pelota maya, también ha mostrado interés en impulsar iniciativas relacionadas con el desarrollo deportivo de jóvenes talentos.