Si conoces México, ya sea uno o varios de sus estados, ¿cuál dirías que es el estado más verde del país? Probablemente pensaste en Chiapas, y no nos sorprende: este estado resguarda gran parte de la grandeza natural y de la biodiversidad del país, razón por la que es hogar de múltiples reservas naturales.
Chiapas es el hogar de una gran cantidad de Áreas Naturales Protegidas debido a su biodiversidad y a la importancia ecológica que tiene para el país. Estos territorios permiten conservar especies, cuerpos de agua y ecosistemas completos que no existen en otros estados. Al recorrerlos entras en zonas donde la naturaleza manda. Saber cómo funcionan estas áreas te ayuda a disfrutar el viaje. Además, te da otra perspectiva sobre lo que implica viajar de forma responsable.
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Entre las Áreas Naturales Protegidas de Chiapas se encuentran sitios como La Encrucijada, La Sepultura, Selva El Ocote, Palenque y Lagunas de Montebello. También hay reservas comunitarias y ejidales como Chanal, Rancho Nuevo, Gertrude Duby y Loma Bonita. Cada una tiene reglas distintas sobre los accesos, horarios y actividades permitidas. Algunas requieren guías locales certificados. Otras permiten recorridos más libres, siempre respetando los lineamientos.
El paseo en lancha por las Lagunas de Montebello te deja ver cambios de color sorprendentes en el agua. El Arco del Tiempo, dentro de la Reserva de la Biosfera Selva El Ocote, implica caminatas y trayectos entre hermosos colores y formas de vida. El Parque Nacional Palenque es perfecto para conocer la selva tropical y una zona arqueológica en un mismo día.
Cuotas de acceso: cómo tu visita apoya la conservación en Chiapas
Para 2026, la Secretaría de Turismo de Chiapas junto con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales dieron a conocer la importancia de las cuotas de acceso a estas áreas. Ese dinero se dirige a monitoreos de especies, reforestación de manglares y recorridos de vigilancia. También impulsa proyectos comunitarios como ecoturismo, cultivo de café de sombra, maíz criollo y producción de miel. Así, cada visita tiene un impacto más allá del paseo.
Es importante que tengas claro que el acceso a un Área Natural Protegida requiere una cuota establecida por la CONANP, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas. El cobro se realiza por persona y por día, sin excepciones. Al pagar, recibes un brazalete de conservación que indica que cumpliste con este requisito. Debes llevarlo visible durante toda tu estancia. Quitártelo antes de tiempo puede causarte problemas en los accesos o recorridos.
Además de la cuota ambiental, en algunas zonas hay un cobro adicional administrado por el INAH. Este pago se destina al cuidado de zonas arqueológicas, museos y monumentos históricos ubicados dentro de áreas protegidas. Es un cargo independiente al de la CONANP y suele aplicarse en sitios con vestigios prehispánicos.
Áreas Naturales Protegidas en México: qué son y por qué importan
A nivel nacional, las Áreas Naturales Protegidas son zonas donde se estableció un régimen legal para salvaguardar valores ambientales y, en algunos casos, culturales. Pueden estar bajo administración federal, estatal, municipal, comunitaria o ejidal. Las de carácter federal están a cargo de la CONANP, que coordina su manejo y conservación. Este sistema busca equilibrar el uso público con la protección ambiental.
México ocupa el quinto lugar entre los países megadiversos del mundo, solo detrás de Brasil, Indonesia, China y Colombia. También se encuentra entre los países con mayor extensión territorial, lo que explica la variedad de ecosistemas protegidos. La protección ambiental se articula a través de distintos esquemas según la autoridad que declara cada zona. Cuando recorres Chiapas, caminas dentro de ese esfuerzo colectivo. Y tu visita, bien informada, también suma.