CONOCE MÉXICO

Cascadas y pozas de agua cristalina en un destino poco conocido de Oaxaca

Un rincón natural a una hora de Huatulco con más de 30 caídas de agua, senderos en la sierra, cafetales y espacios para nadar

Oaxaca.Cascadas y pozas de agua cristalina Créditos: Pexels/ Max Mishin
Escrito en DESTINOS el

Desde Santa María Huatulco, el camino a San Miguel del Puerto toma alrededor de una hora. Pasas de la costa a la sierra con curvas, cafetales y caminos de terracería. Ahí, lejos del ruido de las playas, el agua corre clara entre la selva y aparecen las Cascadas de Copalitilla. 

El río Copalita forma más de 30 caídas, algunas cercanas a 20 metros, y albercas naturales profundas, tranquilas, perfectas para nadar. En temporada seca, el agua transparente deja ver las piedras bajo tonos turquesa y esmeralda. Las rocas, pulidas por años de corriente, crean pequeños saltos donde siempre hay alguien preparándose para lanzarse.

No hay un solo acceso a este paraíso, ya que varios espacios son administrados por la comunidad. En la Finca de Llano Grande, donde nace el río Copalitilla, pagas alrededor de 100 pesos y puedes acampar, nadar en una poza amplia y caminar entre árboles frutales y cafetales. El lugar es tranquilo, con plantas medicinales al costado de los senderos y el sonido constante del agua de fondo.

Cascadas y aventuras en Copalitilla: agua, selva y sabores de Oaxaca

Las Cascadas de Llano Grande, con entrada cercana a 70 pesos, son menos concurridas. Ahí cuelgan sogas de ramas fuertes para lanzarse al agua. Es un sitio bellísimo para pasar horas dentro del agua turquesa, así como para admirar la flora que rodea los cuerpos de agua. 

El parque más grande es el de las Cascadas Mágicas de Copalitilla, con varios senderos y pozas de distintos niveles que permiten recorrerlo todo en un día. En el Parque Las Brisas se encuentra la caída más alta, de unos 48 metros; la fuerza del agua genera una brisa constante que refresca todo lo que toca. 

El terreno, entre tanto verde y azul, es perfecto para el ecoturismo, con rutas para bicicleta de montaña, tirolesas sobre las copas de los árboles y miradores naturales que permiten observar la selva desde arriba. La biodiversidad es increíble: verás helechos gigantes, orquídeas silvestres y aves que se dejan ver entre los claros.

El río también nutre fincas cafetaleras, donde puedes conocer el proceso del grano, probar café recién molido y acompañarlo con mezcal artesanal o chapulines. Si te gusta la gastronomía, también es un destino perfecto para ti, y no te puedes perder las quesadillas en masa azul. 

Cómo llegar a Copalitilla y cuándo disfrutar sus aguas

Desde La Crucecita, el trayecto toma entre 45 minutos y una hora. Puedes ir en vehículo propio o con un tour guiado que te muestre los accesos menos conocidos y te explique cada zona. No olvides llevar efectivo para las entradas, ropa cómoda, calzado con buen agarre y bloqueador biodegradable.

Entre noviembre y mayo, cuando las lluvias disminuyen, el río se vuelve más transparente y brillante. En temporada húmeda, la corriente baja con más potencia y el color puede ser turbio, pero el paisaje sigue siendo impresionante. Copalitilla es una de las tantas pruebas de que Oaxaca es más que playas hermosas… aunque, sí, las playas indudablemente son hermosas.