En 2010 la UNESCO declaró la cocina tradicional mexicana, particularmente la de Michoacán como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, un reconocimiento que se dio a un modelo cultural completo que integra técnicas ancestrales, ingredientes originarios y prácticas comunitarias que han sido transmitidas de generación en generación, y que se ha extendido a otros estados y gastronomías.
Michoacán es considerado el corazón de esta distinción con platillos como las corundas coman los uchepos, el churipo y las carnitas estilo Quiroga que reflejan una tradición culinaria purépecha basada en el maíz, el frijol y el chile, además de la técnica de nixtamalización, proceso prehispánico para preparar el maíz que es uno de los pilares de esta cocina.
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Oaxaca es otro destino fundamental dentro de la riqueza gastronómica mexicana reconocida por la UNESCO gracias a sus siete moles, el tejate, los tamales envueltos en hoja de plátano y los chapulines que representan la función de herencias indígenas y coloniales. La complejidad del mole con decenas de ingredientes y técnicas minuciosas simboliza la profundidad histórica de esta cocina.
Puebla destaca por el mole poblano y los chiles en nogada, platillos ligados a episodios históricos como la época virreinal y la independencia de México. El mole poblano combina ingredientes indígenas y europeos como cacao, chiles secos y especias traídas por los españoles.
Yucatán aporta sabores únicos como la cochinita pibil, el relleno negro y la sopa de Lima, herencia directa de la cultura maya combinada con influencias caribeñas y europeas, además del uso del achiote y la cocción en pib, horno bajo tierra, reflejan técnicas ancestrales que sean conservado vigentes.
Atractivos turísticos de estos destinos reconocidos
Si vas a Michoacán considera que también es considerado como Patrimonio Mundial gracias a su arquitectura donde encontrarás la imponente catedral barroca y un centro histórico de cantera rosa. También puedes disfrutar del lago de Pátzcuaro y Janitzio que permiten conocer tradiciones purépechas vivas. Santa Clara del Cobre y Tzintzuntzan enriquecen la experiencia cultural.
Oaxaca cautiva gracias a la Zona Arqueológica de Monte Albán, el Árbol del Tule y las playas de Puerto Escondido y Huatulco. Mercados tradicionales como el 20 de noviembre, permiten vivir la gastronomía en un entorno auténtico sin dejar de lado las festividades como la Guelaguetza, que muestran la riqueza étnica del estado.
El centro histórico de Puebla también ha sido reconocido como Patrimonio de la Humanidad y deslumbra gracias a la catedral, la capilla del Rosario y construcciones cubiertas de azulejo de Talavera. Cholula alberga la pirámide con la base más grande del mundo y ofrece vistas espectaculares del volcán Popocatépetl.
Yucatán destaca por destinos tan emblemáticos como Chichén Itzá, una de las nuevas siete maravillas del mundo, así como por uxmal y sus haciendas henequeneras, no olvidemos los cenotes de aguas cristalinas y la ciudad colonial de Mérida que complementan la experiencia cultural y natural.
Otros destinos Patrimonio de la Humanidad en México
México cuenta con 35 sitios inscritos en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Entre los más emblemáticos destacan Teotihuacán con sus pirámides del Sol y la Luna, Palenque, joya Maya de Chiapas o el Centro Histórico de la Ciudad de México que integra el Zócalo y el Templo Mayor.
También destacan el ancestral destino de Xochimilco con sus canales y chinampas, Guanajuato con la emblemática San Miguel de Allende, Zacatecas el emblemático centro histórico además de la Reserva de la Biósfera de Sian Ka’an, ejemplo de la riqueza natural de México.