Si perteneces al selecto grupo de almas viajeras que buscan los sitios menos turísticos de cada destino, o si vives en la capital y quieres redescubrirla, hoy queremos contarte sobre lugares poco conocidos de la Ciudad de México que vale la pena visitar. Si quieres ir más allá del Ángel, Bellas Artes o los museos más famosos —que sí, valen la pena—, hay mucho más por explorar en una de las ciudades con mayor vida cultural del mundo.
La CDMX es un monstruo hermoso y caótico que, aun así, funciona: tiene una superficie de 1,495 km², alrededor de 9 millones de habitantes —22 millones si se considera toda el área metropolitana—, más de 180 museos, 8 parques nacionales y más de 1,000 parques públicos, casi 9,000 restaurantes de acuerdo con la Sedeco y más de 150 teatros registrados. La oferta es inmensa; por eso, para orientarte y evitar que termines en un sitio diminuto que solo luce bien en redes sociales, seleccionamos espacios que realmente aportan algo valioso a tu fin de semana.
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Esta capital es uno de los centros más dinámicos de toda América Latina por su constante movimiento. En sus avenidas conviven barrios con siglos de existencia y colonias que tienen propuestas artísticas realmente frescas. Desde el centro hasta los pulmones verdes del poniente, la ciudad es hogar de mercados y galerías que transforman su aspecto cada semana. Esta versatilidad te permite diseñar itinerarios temáticos que se adaptan a tus gustos.
Más allá de los monumentos que aparecen en las postales, existen rincones que tienen secretos fascinantes para quienes se atreven a caminar un poco más. Encontrarás foros independientes y recorridos que revelan una cara distinta de la urbe, lejos del bullicio de las zonas comerciales. La vida cotidiana aquí se nutre de actividades culturales que surgen de forma espontánea en plazas y calles laterales.
5 planes originales en CDMX que casi nadie conoce
Aquí te dejamos cinco opciones —algunas temporales y otras disponibles todo el año— para que te animes a recorrer sitios distintos a los que aparecen en todas las guías de qué visitar en la ciudad.
1. Conoce el Laberinto del Ajusco
Al sur de la ciudad, en la zona boscosa de Santo Tomás Ajusco, existe un laberinto inspirado en los jardines clásicos de Inglaterra que te saca por completo del entorno urbano. Los muros de arbustos altos proponen un reto divertido que se completa en unos veinte minutos, rodeado de un clima fresco y aire puro. Frente a los setos se levanta una imponente casa de estilo Tudor que parece transportarte a otro continente en medio de las montañas mexicanas. El sitio es perfecto para organizar un día de campo.
2. 68 obras del arte moderno mexicano en el MAM
La Colección Gelman-Santander regresó al Museo de Arte Moderno tras casi veinte años de ausencia en los recintos nacionales. Esta exhibición, disponible hasta mayo de 2026, tiene piezas de creadores fundamentales como Frida Kahlo, Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros. Resulta impactante ver de cerca estas creaciones, especialmente porque 27 de ellas poseen el estatus de Monumento Artístico por su importancia histórica.
3. Mercado con murales en el Centro Histórico
El Mercado Abelardo L. Rodríguez funciona desde 1934 como un centro de comercio y un santuario artístico oculto entre puestos de comida. En sus paredes descansan 1500 metros cuadrados de pintura mural realizados por discípulos directos de Diego Rivera hace casi un siglo. El edificio impresiona por sus detalles arquitectónicos que integran una biblioteca y un teatro dentro de una estructura de estilo neocolonial. Aunque el tiempo ha dejado huella en algunas secciones, observar estas obras mientras los vecinos hacen sus compras diarias es una experiencia que te conecta con la esencia de la zona.
4. Paseo de las Ancestras en Reforma
Sobre el Paseo de la Reforma, justo frente al Museo de Arte Moderno, se inauguró un corredor de esculturas que rinde tributo a las mujeres poderosas de la época prehispánica. Figuras de bronce de casi dos metros representan a líderes como la Reina Roja o Malintzin, rescatando sus nombres del olvido histórico oficial. Este proyecto del Instituto Nacional de Antropología e Historia busca que los transeúntes reconozcan el papel político y social de las gobernantes indígenas. Es un recorrido al aire libre que puedes disfrutar a cualquier hora del día para reflexionar mientras caminas por la avenida principal.
5. Histórica Cantina La Jalisciense
Ubicada en el centro de Tlalpan, esta cantina recibe clientes desde 1870 y mantiene intacto mucho de su mobiliario original de madera oscura. Al cruzar su puerta entras a un espacio donde figuras del cine de oro pasaron tardes enteras disfrutando de bebidas servidas en las rocas. El local es pequeño, lo que genera una atmósfera muy personal, por lo que es mejor ir con un grupo reducido de amigos. Puedes pedir sus famosas tortas o un mojito clásico mientras contemplas las fotografías que adornan las paredes y cuentan la historia de la familia Fernández. Es el punto final perfecto para cerrar el fin de semana con poco de nostalgia y sabor auténtico.