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El rancho abandonado en Hidalgo que puedes visitar gratis y encontrar tesoros

Sin señalización ni servicios, Rancho El Varal atrae a quienes buscan una experiencia distinta y más interpretativa

Descubre.Conocer este rancho es una experiencia para los amantes del turismo urbano.Créditos: Pexels/Freepik.
Escrito en DESTINOS el

Hay lugares que no aparecen en rutas oficiales ni en campañas turísticas, pero que circulan entre viajeros curiosos como recomendaciones casi clandestinas. Uno de ellos está en Hidalgo: un rancho abandonado que, lejos de estar cerrado o restringido, puede recorrerse libremente.

Se trata de Rancho El Varal, un espacio que ha ganado notoriedad entre exploradores urbanos y visitantes de fin de semana por su combinación de ruinas, naturaleza y la posibilidad —más simbólica que literal— de “encontrar tesoros”.

Un rancho olvidado 

Ubicado en una zona rural de Hidalgo, el Rancho El Varal fue en su momento una propiedad agrícola activa. Aunque no existen registros públicos ampliamente difundidos sobre su fecha exacta de fundación, testimonios locales y reportes de viajeros coinciden en que quedó abandonado hace varias décadas, probablemente por cambios económicos en la región o migración de sus habitantes.

Las ruinas de Rancho El Varal conservan vestigios de su pasado agrícola/Foto: Rincón Hidalgo.

Hoy, lo que permanece son estructuras deterioradas: paredes a medio caer, corrales vacíos y restos de construcciones que dejan ver cómo era la vida cotidiana en el campo. Este tipo de espacios, de acuerdo con estudios sobre patrimonio rural del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), forman parte de la memoria agrícola del país, aunque muchos no estén catalogados oficialmente.

El atractivo principal del sitio no es monumental, sino atmosférico. La vegetación ha ido recuperando terreno y convive con los restos del rancho, creando un entorno que cambia según la temporada. En época seca, predominan los tonos ocres; durante lluvias, el verde cubre casi todo.

La idea de "tesoros"está más vinculada a la exploración: objetos antiguos, herramientas olvidadas o simplemente rincones fotogénicos. No se trata de hallazgos arqueológicos ni piezas de valor comercial, sino de vestigios que despiertan curiosidad.

Recorre el rancho solo o acompañado

Visitar Rancho El Varal no requiere pago de entrada ni registro previo, pero sí cierta preparación. Al no ser un sitio turístico formal, no hay señalización, servicios no vigilancia constante.

El recorrido suele hacerse a pie. Entre los puntos más llamativos están las antiguas casas principales, donde aún se distinguen habitaciones y patios, así como corrales y zonas abiertas que permiten imaginar la actividad ganadera del lugar.

Algunos visitantes optan por documentar el sitio a través de fotografía, una práctica común en lo que se conoce como exploración urbana o urbex. Este tipo de actividades, según publicaciones académicas sobre turismo alternativo en México, ha crecido en popularidad en los últimos años, especialmente en sitios abandonados que no representan riesgo estructural inmediato.

Aun así, la recomendación es clara: evitar ingresar a estructuras inestables, no remover objetos y respetar el entorno. Aunque el rancho esté abandonado, sigue siendo parte del paisaje comunitario.

La exploración urbana ha impulsado el interés por este rancho abandonado/Foto: Rincón Hidalgo.

También es importante considerar que el acceso puede implicar caminos de terracería, por lo que se recomienda acudir en vehículo adecuado o con guía local. Llevar agua, protección solar y avisar a alguien sobre la visita son medidas básicas en este tipo de recorridos.

El Rancho El Varal no ofrece comodidades ni experiencias guiadas. Su valor está en lo que no está organizado: en recorrerlo sin ruta fija, en observar detalles mínimos y en reconstruir mentalmente lo que alguna vez fue.