México posee un repertorio gastronómico tan grande que las opciones son súper distintas entre un estado y otro: hay mercados donde el antojo se resuelve entre humo y comales, restaurantes para quienes buscan algo más elaborado y bebidas que por sí solas justifican un viaje. En Guanajuato, el recorrido se detiene con frecuencia en los postres.
Es un estado donde los sabores dulces forman parte de la vida cotidiana, con recetas que llevan décadas presentes en sus municipios y vitrinas capaces de distraer incluso a quienes son más de la comida salada.
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¿Por qué Irapuato es conocida como la Capital Mundial de la Fresa?
La ruta dulce arranca en Irapuato, donde las fresas son casi una carta de presentación. Se sirven con crema, cubiertas de chocolate o mezcladas con ambos. El cultivo comenzó a tomar fuerza durante el siglo XIX gracias a las condiciones del clima y la fertilidad de la tierra, hasta convertir a la ciudad en la famosa Capital Mundial de la Fresa.
El crecimiento de esta industria ocurrió a partir de 1880, cuando comenzaron a introducirse injertos, mejoras de riego y nuevas técnicas agrícolas que ayudaron a producir fresas más grandes, dulces y resistentes. Con el tiempo, Irapuato empezó a enviar producto fuera de Guanajuato y luego a otros mercados internacionales.
¿Qué hace de la cajeta de Celaya un símbolo histórico del Bajío?
Después del golpe de frescura llega Celaya, donde la cajeta es el símbolo más dulce de su identidad y tradición . Este dulce elaborado con leche de cabra y azúcar cocinados lentamente tiene una textura espesa y brillante. Su nombre viene de los cajetes de madera donde se almacenaba originalmente y su historia se remonta a la época virreinal, cuando comenzó a ganar lugar dentro de la repostería de la región.
Con los años, la cajeta dejó de ser únicamente un dulce local para convertirse en uno de los sabores más representativos del Bajío. En 2010 incluso recibió el reconocimiento como “El postre del Bicentenario Mexicano”, reforzando su lugar dentro de la gastronomía nacional. En Celaya aparecen versiones naturales, quemadas, envinadas y un largo etcétera.
Y aunque muchos la comen directamente del frasco, la cajeta también terminó encontrando espacio en otros postres igual de deliciosos. Hay obleas cubiertas con capas generosas, crepas recién hechas, paletas, helados y panes rellenos. Lo mejor es que todavía sobreviven negocios familiares donde la preparación sigue siendo artesanal, lejos de las versiones industriales que dominan los supermercados.
¿Cómo se elaboran los rollos de guayaba de Jaral del Progreso?
La última parada aparece en Jaral del Progreso, tierra de los famosos rollos de guayaba. Este dulce comenzó a ganar popularidad a finales de los años setenta y hoy es uno de los productos más representativos del municipio. Se elabora con pulpa de guayaba extendida cuidadosamente y puede llevar rellenos de cajeta, nuez o piñón, creando combinaciones que funcionan demasiado bien juntas.
Prepararlos requiere paciencia, coordinación y bastante trabajo manual, algo que los productores locales han perfeccionado durante décadas. Actualmente existen decenas de talleres dedicados a mantener viva esta receta, con toneladas de producción anual que viajan a distintos puntos de México e incluso a Estados Unidos. En 2024, Jaral del Progreso también realizó su primer Festival del Dulce Tradicional, una muestra de cómo estas recetas siguen siendo parte importante de la identidad de la región.
Guanajuato termina siendo ese tipo de destino donde el itinerario se acomoda con facilidad alrededor de lo que vas a comer. Esta ruta con tres lugares llenos de sabor, propuesta por Visit México, puede ser la motivación que estabas buscando para descubrir este estado.