Entre las montañas del Valle del Mezquital en el municipio de Tasquillo en Hidalgo existe un lugar donde la naturaleza parece haber ocultado secretos durante siglos, hablamos de Peña Partida, un impresionante cañón de más de un kilómetro de longitud que cautiva por sus paredes de roca, sus aguas de tonalidades turquesa y la sensación de misterio en cada rincón.
La formación geológica nació donde dos brazos del río convergen y abren una gigantesca grieta en la montaña creando un escenario ideal para quienes buscan aventura ya sea senderistas, escaladores y exploradores, encuentran aquí un paraíso poco conocido donde los recorridos atraviesan senderos rocosos, pozas cristalinas y rincones cubiertos por vegetación que contrasta con el paisaje semidesértico de la región.
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Uno de los aspectos más bellos es que esta zona se alimenta de un importante manto acuífero rico en aguas termales y manantiales que emergen en distintos puntos y otorgan vida a paisajes inesperados entre cañones y montañas además de que entre el silencio de las paredes y el murmullo del agua podemos pasar un fin de semana en una alberca natural inolvidable.
Los gigantes de Peña Partida
A pesar del bello espectáculo natural de este destino, la verdadera fascinación de Peña Partida comienza cuando cae el silencio y aparecen las historias transmitidas de generación en generación y como ocurre muchos sitios de México, las cavernas de este cañón están rodeadas por relatos que desafían la lógica y alimentan la imaginación.
Los habitantes de la región cuentan que en las cuevas asociadas al HUEMAC, nombre que algunos interpretan como ‘Hombre de manos grandes’ fueron hallados extraños vestigios que incluían herramientas de gran tamaño, piedras labradas, fragmentos metálicos y antiguos objetos cuya procedencia se mantiene como un enigma.
Estas evidencias dieron origen a una de las leyendas más intrigantes del Valle del Mezquital como la existencia de una antigua raza de gigantes que habría habitado estas montañas mucho antes de la llegada de los pueblos conocidos.
De acuerdo a las leyendas vigentes, aquellos seres poseían una extraordinaria fuerza y eran enterrados dentro de enormes vasijas de barro, demasiado grandes para corresponder a un ser humano común y el mito de los pobladores señala que algunos exploradores encontraron restos y objetos inusuales en cuevas ocultas entre las paredes del cañón.
Pero las leyendas no terminan ahí, también se habla de tesoros escondidos durante la época colonial y la tradición señala que algunas cuevas resguardan monedas, joyas y reliquias ocultas por viajeros y habitantes que buscaron proteger sus riquezas durante tiempos del conflicto y es que muchos han intentado encontrarlos, pero las historias aseguras que el cañón protege sus secretos y que solo quienes son dignos no logran descubrir alguna pista.
Atractivos turísticos para complementar el viaje
La aventura por Peña Partida puede complementarse con varios destinos emblemáticos del Valle del Mezquital y es que a pocos kilómetros se encuentran diversos balnearios de aguas termales que aprovechan la riqueza acuífera de la región y son ideales para descansar del estrés.
Para los amantes de la exploración subterránea las Grutas Xoxafi ofrecen recorridos de espeleología y rapel en escenarios sorprendentes, además de que los visitantes también pueden recorrer comunidades otomíes, de gustar la tradicional barbacoa hidalguense y descubrir la riqueza cultural que distingue a esta región del estado.
Cómo llegar a Peña Partida desde la CDMX
El viaje desde la Ciudad de México hacia Peña Partida es una travesía que poco a poco conduce del bullicio urbano a los paisajes semidesérticos de Hidalgo. La ruta más práctica consiste en tomar la carretera México-Laredo con dirección a Actopan y posteriormente continuar hacia Ixmiquilpan, desde este punto se sigue rumbo al municipio de Tasquillo, trayecto que en conjunto puede tomar alrededor de 2 horas y media o tres dependiendo del tráfico.
Una vez en Tasquillo es recomendable solicitar indicaciones a los habitantes locales y seguirlas al pie de la letra, ya que el acceso final a Peña Partida se realiza por caminos secundarios por lo que debes manejar con precaución en esta zona de terracería.