El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) dio a conocer el descubrimiento de una antigua ciudad maya virgen en la zona norte de la Reserva de la Biosfera de Calakmul, en Campeche, a la cual, los arqueólogos bautizaron con el nombre de “Minanbé”.
En maya, “Minanbé” significa “No hay camino”, y es que de acuerdo con lo explicado por Ivan Šprajc, el arqueólogo a cargo, para llegar a estos monumentos se abrieron brechas a filo de machete por cinco kilómetros, ya no había caminos de tierra:
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“Por eso elegimos el nombre de Minanbé, que proviene del maya yucateco (mina’an, ‘no hay’, y be, ‘camino’). Así, seguimos la tradición en la arqueología maya de denominar algunos sitios según alguna característica del lugar o en alusión a las circunstancias del descubrimiento”.
¿Qué encontraron los arqueólogos en ‘Minanbé’, la ciudad maya virgen de Campeche?
En un comunicado, el INAH compartió la gran noticia del hallazgo de lo que ahora es conocido como “Minanbé”, una ciudad maya en Campeche que esperó más de mil años para ser descubierta.
Un equipo de especialistas mexicanos y eslovenos, así como trabajadores de la comunidad de Constitución se abrieron paso entre la selva tropical para llegar a este sitio, el cual pudo tener su apogeo entre los años 900 y 1000 después de Cristo, que corresponde al Clásico Tardío - Terminal.
El arqueólogo Ivan Šprajc, adscrito al Centro de Investigación de la Academia Eslovena de las Artes y las Ciencias, concluye un proyecto de tres décadas que consistió en un reconocimiento de las llamadas Tierras Bajas Mayas Centrales, ubicadas al norte de la Carretera 186 que une a Escárcega con Chetumal; en “Minanbé”, encontraron los siguientes vestigios:
- Un asentamiento de 15 hectáreas de extensión
- Un templo piramidal de más de 13 metros de alto
- 14 estelas y altares, varios con jeroglíficos
- Destaca la Estela 1 con una escena de decapitación
- Una serie de monumentos en hilera
Los especialistas realizaron una exploración con tecnología láser 3D, para descubrir el asentamiento bajo la capa forestal; en el núcleo urbano se aprecian plazas rodeadas de edificios palaciegos y religiosos, así como terrazas y humedales con canalizaciones hidráulicas.
De las estructuras piramidales, una de las más altas supera 13 metros de alto, con características del estilo Río Bec, mampostería fina o paneles lisos en la fachada, una escalinata empinada y molduras en la parte alta. En la experiencia del arqueólogo Vitan Vujanovic, es “la primera vez que he registrado un templo más o menos bien conservado, y una estela todavía con glifos”.
El arqueólogo Ivan Šprajc explicó el nombre con el que bautizaron el sitio por la falta de callejones -como llaman a los caminos para la explotación maderera y que sirvieron de guía para llegar a otros sitios arqueológicos-: “En comparación de otros lugares en los que hicimos recorridos de superficie, aquí el acceso resultó mucho más difícil; sin embargo, en los últimos tres años, es el primero que encontramos intacto, no hay calas de saqueo. Fue un descubrimiento, una gran sorpresa que nos llevamos”, dijo.