VIAJES ÉPICOS

La Tailandia mexicana que puedas disfrutar en un viaje de fin de semana

Un paisaje lleno de magia entre mil islas que te regalan postales inolvidables desde el sur de México

Viajes a Mil Islas, Oaxaca en verano.La Tailandia mexicana en OaxacaCréditos: Freepik/tawatchai07/ilustración
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Si alguna vez has soñado con recorrer los paisajes exóticos del sudeste asiático pero sin salir de México, existe un destino que sorprende por su belleza y que muchos ya conocen como la Tailandia mexicana, se trata de Mil Islas, un espectacular paraíso ecoturístico ubicado en el municipio de San Pedro ixcatlán en Oaxaca, dentro de la región de la cuenca de Papaloapan.

Este fascinante escenario está formado por decenas de islotes que emergen entre las aguas de la presa Miguel Alemán creando un paisaje que recuerda las famosas postales de Tailandia, rodeadas de exuberante vegetación de la Sierra Mixteca, estas pequeñas islas ofrecen una combinación única de naturaleza, historia y cultura.

Cómo se creó la Tailandia mexicana

Aunque parece una obra de la naturaleza, la realidad es que Mil Islas tiene un origen artificial y el paisaje nació en la década de 1950 tras la construcción de la presa hidroeléctrica Miguel Alemán y como consecuencia, cerca de 47,000 hectáreas de valles habitados por comunidades indígenas quedaron bajo el agua, sin embargo, las partes más altas de antiguos cerros y montículos no fueron cubiertas por completo, dando origen a los islotes que conforman este atractivo turístico. 

Lejos de ser un lugar deshabitado, muchas de estas islas y zonas cercanas continúan siendo hogar de familias pertenecientes a las culturas mazateca y chinanteca, quienes conservan sus tradiciones y estilos de vida y gracias a esta riqueza natural y cultural, Mil Islas se ha convertido en uno de los secretos mejores guardados de Oaxaca

Principales atractivos para disfrutar en la Tailandia mexicana 

La mejor manera de descubrir la belleza de Mil Islas es realizando un recorrido en lancha, actividad es la estrella del destino, ya que permite navegar entre islotes, admirar las impresionantes vistas panorámicas y visitar algunas comunidades asentadas en las islas como la famosa Isla Soyaltepec, cuyo trayecto es perfecto para apreciar cómo la naturaleza y el agua crean un escenario único. 

Para quienes disfrutan de la aventura al aire libre, el lugar ofrece excelentes oportunidades para el ecoturismo, la observación de aves que es una de las actividades favoritas gracias a la gran diversidad de especies que habitan la zona. Además, los amantes de la fotografía encontrarán paisajes espectaculares en cada rincón, mientras que los senderos y miradores permiten contemplar la inmensidad del embalse desde distintos puntos. 

Las actividades acuáticas también forman parte de la experiencia y en áreas autorizadas es posible nadar, recorrer las aguas en kayak o practicar pesca deportiva que es una opción muy popular entre los visitantes. Por otro lado, un viaje a este destino brinda la oportunidad de acercarse a la riqueza cultural de la región a través de sus comunidades mazatecas que conservan tradiciones ancestrales.

Recomendaciones para visitar la Tailandia mexicana 

Si estás planeando una visita a Mil Islas, lo ideal es organizar el viaje con anticipación para aprovechar al máximo la experiencia y la temporada seca, que generalmente abarca de noviembre a mayo y suele ofrecer mejores condiciones para recorrer la zona y disfrutar de los paisajes con cielos despejados. 

Es recomendable llevar ropa ligera y cómoda, además de sombrero, lentes de sol y protector solar, ya que gran parte de las actividades se realizan al aire libre y también conviene incluir un repelente para insectos, especialmente para los recorridos cercanos a la vegetación y durante las tardes. 

Para explorar los islotes, la mejor forma es contratar servicios locales de lanchas, además de brindar una experiencia más segura, permiten conocer mejor la historia y las características de cada sitio y si te interesa la fotografía, procura realizar los paseos durante las primeras horas de la mañana o a la atardecer, cuando la luz resalta los contrastes entre el agua, las montañas y la vegetación.