Pocos pueblos como Nopala de Villagran conservan casas con sus majestuosas fachadas de cantera y techos de viguería de la época colonial que hacen de este lugar un destino pintoresco.
Pero no solo la peculiar estampa de Nopala es lo que atrae a miles de turistas, también es famoso por sus talleres de vidrio soplado desde donde puedes llevarte copas, jarras, floreros y candiles elaborados por maestros artesanos.
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Además, puedes estar seguro que la comida está a la altura. Nopala es conocido entre los viajeros de buen paladar por su deliciosa cecina con nopales, la cual se acompaña con salsa de xoconostle.
Así puedes llegar a Nopala en auto o autobús desde la CDMX
Nopala de Villagrán es perfecto para un viaje de fin de semana porque se puede legar desde la Ciudad de México ya sea en automóvil o en transporte público.
Si viajas en auto, el recorrido es de aproximadamente 136 kilómetros y suele tomar entre 2 horas y 15 minutos y 2 horas y media, dependiendo del tráfico. La ruta más utilizada es por la autopista México-Querétaro (57D) con dirección hacia Jilotepec, para después tomar la desviación rumbo a Nopala de Villagrán.
El trayecto contempla el pago de casetas, cuyo costo aproximado es de 180 pesos por sentido, aunque la cifra puede variar según las tarifas vigentes y el punto exacto de salida.
Si prefieres olvidarte del volante, también puedes viajar en autobús. Desde la Terminal Central del Norte, en la Ciudad de México, salen corridas de Grupo Estrella Blanca, a través de su servicio Conexión.
Los autobuses comienzan operaciones alrededor de las 5:00 de la mañana y mantienen salidas aproximadamente cada hora hasta las 20:00 horas. El viaje dura cerca de tres horas y el boleto sencillo tiene un costo aproximado de 269.50 pesos, según las tarifas vigentes en 2026.
Una vez en Nopala no hay más complicaciones ya que todos los atractivos turísticos se pueden visitar a pie y sin mucho esfuerzo.
El vidrio soplado y la cecina local: un orgullo de Nopala
Lo primero que llama la atención de Nopala de Villagrán es su ambiente tranquilo. Sus calles empedradas, las fachadas de cantera, los corredores con vigas de madera y las antiguas casas de adobe hacen que caminar por el centro sea parte de la experiencia.
Este municipio, ubicado en la región de Huichapan, es conocido como la cuna de la charrería hidalguense, una tradición que sigue muy presente en los lienzos charros y en las celebraciones locales.
Pero uno de sus mayores tesoros está en los talleres donde se trabaja el vidrio soplado. Desde hace décadas, familias de artesanos elaboran a mano copas, vasos, jarras, licoreras, centros de mesa, candiles, floreros y portavelas que incluso llegan a comercializarse fuera de México gracias a la calidad de su trabajo.
Después de recorrer estos talleres, vale la pena detenerse a disfrutar la gastronomía local. El platillo más representativo es la cecina con nopales, generalmente acompañada con salsa de xoconostle y tortillas recién hechas.
Si quieres un poco de sabor extra, es común encontrar barbacoa de borrego, mole rojo y chicharrón de res, preparados con recetas tradicionales.
Estos son algunos de los sitios imperdibles para conocer:
- Antiguos lavaderos
- Presa Doxixhó
- Parroquia de Santa María Magdalena
- Palacio Municipal
- Presa Dañú
- Cerro del Cutejhé
Nopala es de esos destinos que en su sencillez tienen su encanto. La mayoría de las veces, los viajeros buscan un pueblito donde comer y descansar sin complicarse y este destino ofrece eso mismo con el extra de poder comprar un souvenir de vidrio soplado único de esta región.