Si algún día viajas a Colombia, aparta un día para visitar uno de los paisajes más impresionantes del país. En Guatapé se encuentra la Piedra del Peñol, una enorme roca de granito que sobresale entre las montañas de Antioquia y tiene una vista impresionante donde el agua turquesa serpentea entre decenas de islas.
Desde Medellín puedes llegar en poco más de una hora por carretera. La enorme roca se distingue desde varios kilómetros antes de llegar. Pararte al pie de este coloso de unos 220 metros de altura te hará entender por qué se convirtió en uno de los sitios más visitados de Colombia.
Te podría interesar
El reto comienza cuando decides subir hasta la cima. Para lograrlo hay que recorrer alrededor de 740 escalones construidos en zigzag dentro de una grieta natural de la roca. Aunque la escalera impone a primera vista, no hace falta ser un atleta para completarla. Puedes avanzar a tu ritmo, hacer pequeñas pausas y disfrutar del paisaje.
¿Qué paisaje se observa desde lo alto de esta enorme roca colombiana?
Con cada tramo del ascenso, el embalse de Guatapé comienza a desplegarse frente a tus ojos. Poco a poco aparecen decenas de islotes rodeados por agua de intensos tonos turquesa, dando vida a una de las postales naturales más impresionantes de Colombia.
Te podría interesar
En la parte más alta hay una torre de observación desde donde se aprecia una panorámica de 360 grados del embalse y sus islas. También encontrarás cafetería y baños, así que puedes descansar mientras contemplas una de las vistas más famosas del país.
La Piedra del Peñol también guarda una historia geológica de millones de años. Forma parte del Batolito Antioqueño, una enorme formación rocosa que quedó expuesta tras un prolongado proceso de erosión. Mucho antes de convertirse en un atractivo turístico, los indígenas tahamíes consideraban este monolito un lugar sagrado.
¿Cuál es la historia detrás de la Piedra del Peñol?
La primera ascensión registrada ocurrió en 1954, cuando Luis Eduardo Villegas López, Pedro Nel Ramírez y Ramón Díaz alcanzaron la cima después de varios días de esfuerzo. Aquella expedición marcó el inicio de la historia turística del sitio y permitió que, con el tiempo, miles de viajeros siguieran el mismo recorrido.
Después del descenso, no te puedes ir sin dedicar unas horas a recorrer Guatapé. Sus calles son conocidas por los coloridos zócalos que adornan las fachadas de las casas y representan escenas de la vida cotidiana, personajes y costumbres de la región.
El embalse también puede explorarse de distintas maneras. Hay paseos en lancha, recorridos en kayak y tuk-tuks que llevan a diferentes puntos del pueblo y el malecón. Ver la Piedra del Peñol reflejada sobre el agua también es una experiencia maravillosa.
La entrada para subir a la Piedra del Peñol cuesta aproximadamente 35,000 pesos colombianos, unos 11 dólares. Si buscas un destino diferente a los clásicos que aparecen en todas las guías de viaje por Colombia, este lugar es una opción perfecta.