DESTINO PARADISÍACO

La playa de Baja California Norte con clima español y con poca gente en verano

Los turistas prefieren esta playa por su clima y ambiente inigualable para el descanso

El Malecón de Ensenada ofrece vistas de la bahía y es uno de los puntos ideales para caminar.Créditos: Pexels.
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Mientras en la Ciudad de México las lluvias de la tarde ya son parte de la rutina, en la Riviera Maya se vive pendiente del pronóstico de huracanes y en Acapulco la humedad se siente hasta en la ropa, hay un rincón del país donde el verano transcurre casi sin drama.

Como no podía ser de otra forma, se trata de Ensenada, una ciudad marinera en la costa del Pacífico de Baja California Norte, a menos de dos horas de la frontera con Estados Unidos, donde el termómetro rara vez se sale del rango cómodo.

Ahí, mientras el resto de México carga paraguas o evita tender ropa afuera, las temperaturas se mantienen entre 20 y 25 grados, casi no llueve y los huracanes prácticamente no existen en el mapa. Es la escapada ideal para quien quiere playa sin las condiciones extremas del verano mexicano, sin salir del país.

Ensenada tiene un clima mediterráneo con veranos secos. | Foto: Tripadvisor.

Un clima europeo a la orilla del Pacífico

La razón detrás de este contraste tiene nombre: Ensenada tiene un clima mediterráneo muy parecido al del sur de España o al de California, con veranos secos, inviernos frescos —nunca fríos— y primaveras suaves.

A diferencia de Baja California Sur, donde de junio a noviembre corre la temporada de huracanes, la costa noroeste prácticamente no recibe fenómenos tropicales: las corrientes del Pacífico Norte enfrían el mar y desvían las tormentas hacia el sur. Puede haber algún día caluroso o una llovizna aislada, pero nada comparable con lo que se vive en el Golfo, el Caribe o el centro del país.

Como bono, el verano es temporada baja en Ensenada, así que los precios de hospedaje bajan frente a temporada alta invernal, hay menos fila en los restaurantes y las playas se sienten mucho más despejadas que en cualquier otro destino costero del país en esta época.

Mariscos, La Bufadora y Valle de Guadalupe, así es Ensenada

La comida es una de las razones de peso para visitar. El Mercado Negro de Mariscos es parada obligada: ostras frescas de Bahía Falsa, almejas chocolata, cocteles de camarón preparados al momento y tostadas de ceviche llegan directo del muelle a los locales.

Ahí mismo opera el carrito de La Guerrerense, reconocido internacionalmente por sus tostadas de mariscos, y los tacos de pescado estilo Ensenada —capeado ligero y crujiente— son una institución local. Para algo más formal, Manzanilla ofrece cocina de mar con barra de vinos regionales, mientras que La Cocina de Doña Esthela, en el Valle de Guadalupe, cuenta con reconocimiento Bib Gourmand de la Guía Michelin.

Para actividades, La Bufadora es de las más espectaculares: un géiser marino natural a 30 minutos del centro que lanza columnas de agua de hasta 30 metros entre las rocas. La Calle Primera concentra tiendas y bares en el centro, mientras que el Malecón y el Parque Ventana al Mar ofrecen vista directa a la bahía. A menos de 40 minutos está el Valle de Guadalupe, con más de 100 vinícolas abiertas al público, y quienes buscan olas pueden ir directo a Playa San Miguel.

Ensenada es igual a mariscos, vino y un clima ideal para viajar en verano. | Foto: Visit México.

Para llegar desde la CDMX, lo más práctico es volar al Aeropuerto Internacional de Tijuana —unas 4 horas con Aeroméxico, Volaris o VivaAerobus— y de ahí manejar hora y media por la carretera federal costera hasta Ensenada.

El centro y el malecón concentran hoteles boutique como Coral & Marina, mientras que en Valle de Guadalupe hay opciones rurales como Cuatro Cuatros o Encuentro Guadalupe para pasar la noche entre viñedos.