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El Pueblo Mágico de los mirasoles para disfrutar tus viajes entre paisajes rosas

Escápate a un lugar lleno de color, naturaleza y cultura. Entre flores, miradores y talleres artesanales, cada rincón te da una experiencia inolvidable

El Pueblo Mágico lleno de mirasoles Créditos: Pexels/ Luis Merlos Vega
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Cada septiembre, Amealco de Bonfil, en Querétaro, se tiñe de rosa gracias a los mirasoles que brotan por todo el municipio. Los campos son un espectáculo natural, donde el viento mueve las flores y el paisaje se vuelve perfecto para observar y sacar hermosas fotos. 

Aunque los mirasoles son la estrella de la temporada, el Pueblo Mágico tiene más que ver. Sus calles adoquinadas y tranquilas hacen mejor cualquier viaje de fin de semana, y detenerte en el Jardín Principal o a asomarte al Museo de la Muñeca Artesanal son paradas imprescindibles. Ahí conocerás a Lele y a muchas otras muñecas que se han convertido en símbolo de la cultura otomí, hechas con paciencia y creatividad en talleres artesanales.

La temporada de mirasoles no siempre llega en la misma fecha. A veces se adelanta por las lluvias, otras se mantiene fiel a septiembre, pero lo que sí es seguro es que dura varias semanas. Durante ese tiempo, el paisaje rural cambia por completo y hasta los trayectos en carretera se vuelven experiencias mágicas. Más de una vez verás gente deteniéndose al borde del camino para conseguir la foto perfecta.

Amealco es también un gran destino para quienes disfrutan la naturaleza. Si te gusta caminar entre bosques, puedes ir a la Laguna de Servín, rodeada de pinos y neblina, excelente para acampar o pasar un día tranquilo. Otra opción es subir al Cerro de los Gallos, donde el cielo despejado se presta para observar estrellas como en pocas partes de Querétaro.

¿Qué comer en Amealco, Pueblo Mágico de Querétaro? 

En cuanto a la comida, prepárate para un festín. Allí el mole de guajolote, las carnitas, las tostadas de arriero y el pan de pulque son casi obligatorios. Y si quieres algo más típico, no te vayas sin probar un curado de pulque o un vino frutal hecho en la región. La gastronomía de Amealco tiene ese sabor casero que hace sentir que estás comiendo en familia.

El aire artesanal está en todos lados. Además de las muñecas, puedes llevarte piezas de barro en forma de lámparas, alcancías o figuras únicas que tienen mucho de la tradición local. Cada pieza es única, así que probablemente encontrarás algo especial para recordar tu viaje.

Si prefieres las aventuras largas, lánzate a una caminata hacia el Cerro de la Cruz, un recorrido de 12 kilómetros con miradores naturales y paisajes montañosos que valen cada uno de los pasos que des. También están las ruinas del antiguo templo de San Ildefonso Tultepec, la Cascada La Piedad y varios ex haciendas que cuentan historias del pasado colonial.

El clima ayuda mucho a que tu viaje sea aún más memorable. No hay calores insoportables ni fríos extremos, y eso hace que cualquier actividad se sienta ligera. Entre agosto y octubre, la humedad refresca los días y pinta el campo de tonalidades verdes y rosas gracias a los mirasoles. Es la temporada perfecta para perderte entre paisajes y salir con recuerdos inolvidables.

Preguntas frecuentes

  • ¿Cuántos Pueblos Mágicos tiene Querétaro?

Tiene 7, además de Amealco está Bernal, Cadereyta, Jalpan de Serra, Pinal de Amoles, San Joaquín, Tequisquiapan.

  • ¿Qué actividades se pueden hacer durante la temporada de mirasoles?

Los visitantes pueden recorrer los campos, tomar fotografías, comprar flores, disfrutar de artesanías locales y probar la gastronomía típica.

  • ¿Cuándo se puede ver la floración de los mirasoles?

Generalmente en septiembre, dependiendo de las lluvias.