Si lo que quieres es comer las mejores truchas cerca de la CDMX, solo hay un Pueblo Mágico que debes visitar por su reputación ganada gracias a sus criaderos, su corredor gastronómico y la frescura con la que este platillo llega del agua al plato: Malinalco
Ubicado en el Estado de México, a aproximadamente dos horas de la capital del país, Malinalco es un destino ideal para una escapada de fin de semana.
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Su entorno natural, rodeado de montañas y manantiales, crea las condiciones perfectas para la crianza de trucha, un pescado de agua dulce que se ha convertido en uno de los principales atractivos culinarios del pueblo.
El Pueblo Mágico de las truchas
Uno de los puntos más emblemáticos es el criadero de truchas El Molino, situado a solo cinco minutos del centro de Malinalco. Este espacio turístico alberga miles de ejemplares y permite a los visitantes conocer el proceso de crianza de la trucha, desde su desarrollo hasta su preparación.
Quienes buscan una experiencia más interactiva pueden practicar pesca deportiva y elegir su propio pescado.
A un costado del criadero se encuentra el restaurante El Molino, famoso por su tradicional trucha estilo Malinalco. Esta preparación se distingue por su relleno de ajo, jitomate, epazote y mantequilla, ingredientes que le dan un sabor característico y muy apreciado por los comensales.
La frescura del producto es uno de sus mayores sellos: la trucha pasa prácticamente del estanque a la cocina.
Además de El Molino, Malinalco cuenta con un corredor gastronómico conocido como “Las Truchas”, donde varios restaurantes se especializan en este pescado. En estos espacios es común que los visitantes puedan pescar su propia trucha antes de que sea preparada al momento.
Las opciones son variadas: al mojo de ajo, empapelada, hawaiana, gratinada o al limón. Sitios como Las Palomas son frecuentemente recomendados por viajeros que destacan el sabor, la sencillez y el ambiente familiar.
¿Malinalco es el mejor en truchas?
La fama de Malinalco como destino truchero se debe a tres factores clave. Primero, la cercanía de los criaderos al centro del pueblo, lo que facilita el acceso a producto fresco. Segundo, la amplia variedad de recetas, que van desde las más tradicionales hasta combinaciones más modernas. Y tercero, la experiencia completa que ofrece al visitante, quien no solo come trucha, sino que participa en el proceso.
Si bien otros Pueblos Mágicos cercanos a la CDMX también ofrecen trucha en sus menús, como Valle de Bravo, donde es común encontrarla en mercados y fondas, o Tepoztlán, que cuenta con algunas opciones de pescado, Malinalco destaca por haber hecho de la trucha parte central de su identidad gastronómica.
Por su cercanía, su tradición culinaria y la calidad de sus platillos, Malinalco se mantiene como el mejor destino para quienes se desean comer las mejores truchas cerca de la CDMX.