Orizaba aparece una y otra vez cuando surge la pregunta sobre cuál es el mejor Pueblo Mágico de Veracruz para comer pambazos. Esto ocurre porque la versión que se prepara en este destino es muy distinta a la que se encuentra en otras regiones del país. Llamarlo el mejor Pueblo Mágico para disfrutar este platillo puede ser subjetivo, por eso consultamos con tres inteligencias artificiales y todas coincidieron en que, efectivamente, la respuesta era Orizaba.
En Orizaba, el pambazo forma parte del menú cotidiano, el que comen locales y visitantes por igual. Esa normalidad es justo lo que eleva la experiencia. Hay distintas versiones y en cada fonda aseguran tener el mejor del destino, pero la mejor recomendación es ir y armar tu propio ranking.
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El pambazo veracruzano tiene identidad propia y en Orizaba se nota incluso en el pan. Se trata de un pan blanco, suave, enharinado y firme al mismo tiempo, perfecto para sostener rellenos generosos sin deshacerse. Las versiones más comunes incluyen frijoles refritos, longaniza y queso, una combinación que resulta contundente sin ser excesiva. Cada mordida tiene equilibrio.
¿Cómo son los pambazos en Orizaba?
A diferencia del pambazo capitalino bañado en salsa de guajillo y frito, en Orizaba el enfoque va por otro camino. Ahí el sabor se construye desde el interior, con ingredientes bien trabajados y proporciones claras. No necesitas capas de salsa para que funcione. El resultado es un pambazo que se puede comer a cualquier hora y repetir sin cansancio. No queremos que parezca que no es deliciosa también la versión capitalina, simplemente son distintas.
En Orizaba no tienes que limitarte a una zona específica ni seguir un mapa turístico. Los pambazos aparecen en mercados, calles transitadas y barrios donde la vida sigue su curso normal. Comer ahí no se siente como un acto excepcional, sino como integrarte a la dinámica del lugar.
Después de recorrer el Paseo del Río, visitar museos o subir al teleférico, un pambazo funciona como una pausa necesaria y realmente deliciosa. Se come de pie o sentado en una banca. Comer esta delicia también es un clavado en la historia del Pueblo Mágico.
Se dice que su forma se inspira en el Pico de Orizaba, el volcán Citlaltépetl, con un pan puntiagudo que simula la cima nevada y la harina blanca representando la nieve. Esta versión habría sido creada en honor a la emperatriz Carlota durante el Segundo Imperio Mexicano.
¿Qué hacer en el Pueblo Mágico Orizaba?
En Orizaba tienes planes de sobra para llenar el día. Puedes caminar por el Paseo del Río y ver el zoológico urbano, subir al teleférico para tener vistas completas de la ciudad y del Pico de Orizaba, o entrar a museos como el del Arte del Estado y el Palacio de Hierro, una construcción única en México diseñada por Gustave Eiffel. El centro se recorre rápido, hay parques, edificios históricos y muchos puntos para comer algo típico. Todo está relativamente cerca.