El sope es uno de los antojitos mexicanos más representativos. Su origen es profundamente popular y es degustado en todo México por su amplia versatilidad. Ya sea sencillo con frijoles y salsa o cargado con cecina, chorizo o pollo, el sope es una muestra clara de la cocina cotidiana que define la identidad gastronómica del país.
En ese mapa de sabores tradicionales, Tepotzotlán, Estado de México, destaca como el mejor Pueblo Mágico para probar sopes tradicionales, de acuerdo con un análisis basado en tendencias de búsqueda, reseñas y popularidad gastronómica en Google —incluyendo Google Maps y Google Travel—, donde este destino sobresale por la alta valoración de su cocina típica y la recurrencia de menciones a sus antojitos mexicanos, especialmente en mercados, fondas y ferias locales.
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¿Cómo llegar a Tepotzotlán desde la CDMX?
Ubicado al norte del Valle de México, Tepotzotlán no solo es famoso por su Museo Nacional del Virreinato y su arquitectura barroca, sino también por su sólida tradición culinaria. En sus alrededores, los sopes se preparan al momento, con masa recién hecha y guisos que varían según la temporada.
Llegar a Tepotzotlán es sencillo y accesible, lo que lo convierte en una escapada ideal de fin de semana para los amantes de la comida tradicional.
Desde la Ciudad de México, el trayecto promedio es de entre 45 minutos y una hora, dependiendo del tráfico.
En auto.
La ruta más directa es tomar la autopista México–Querétaro (carretera federal 57D). El acceso principal se encuentra bien señalizado y solo se cruza una caseta de peaje, cuyo costo para automóviles particulares ronda los 90 pesos, según tarifas vigentes de CAPUFE.
Una vez en Tepotzotlán, el centro histórico es compacto y puede recorrerse a pie, facilitando la visita a mercados y puestos tradicionales.
En transporte público
Se puede abordar un autobús con destino a Tepotzotlán desde la Terminal de Autobuses del Norte. Las corridas son frecuentes y el tiempo de viaje oscila entre 60 y 70 minutos.
Otra opción es tomar una combi desde el Metro Cuatro Caminos, una alternativa económica y popular entre visitantes y locales.
El recorrido gastronómico del sope
Una vez en Tepotzotlán, el punto clave para probar sopes es el Mercado Municipal y los alrededores del centro. Ahí se encuentran fondas familiares que han pasado recetas de generación en generación. De acuerdo con registros turísticos estatales, los sopes suelen costar entre 25 y 40 pesos, dependiendo del guiso, lo que permite probar varias combinaciones sin gastar demasiado.
Además, los fines de semana es común encontrar ferias gastronómicas y puestos temporales donde los sopes se acompañan con tlacoyos, quesadillas y aguas frescas tradicionales. Esta oferta ha posicionado al Pueblo Mágico como uno de los destinos favoritos para el turismo gastronómico de cercanía, según datos de la Secretaría de Turismo federal.
Visitar Tepotzotlán para comer sopes no es solo un viaje por sabor, sino una experiencia que conecta con la cocina de raíz mexicana: sencilla, abundante y hecha con calma. Un plan perfecto para quienes buscan comer bien, viajar poco y volver con el recuerdo de un platillo que nunca pasa de moda.