BAJAS TEMPERATURAS

¿Cómo llegar al Pueblo Mágico de la eterna primavera que no está en Morelos desde CDMX?

Un destino cercano a la capital, con clima templado, viveros, flores, miradores y volcanes, perfecto para una ESCAPADA en cualquier temporada

Puebla.Viaje al Pueblo Mágico de la eterna primavera desde CDMX Créditos: Pexels/ eberhard grossgasteiger
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Si conoces diferentes rincones de México, seguramente al escuchar sobre el lugar de la eterna primavera pienses en Cuernavaca; pero esta ciudad no es la única que recibe ese apelativo y hoy vamos a hablarte del Pueblo Mágico de la eterna primavera, uno que incluso puedes visitar ahora que estamos en invierno: Atlixco, en el estado de Puebla. 

Mientras en otros puntos del país las temperaturas bajan, en este destino el clima se mantiene agradable. Jardines, viveros y espacios al aire libre forman parte del día a día. Este rasgo le ha valido nombres como Atlixco de las Flores y, en el pasado, el de Granero de la Nueva España.

Antes de contarte más sobre Atlixco, vamos a contarte cómo llegar desde la Ciudad de México. El auto es una opción bastante práctica: el trayecto toma alrededor de 2 horas con 40 minutos, usando la carretera México–Oaxtepec/México 113 y la Autopista Siglo XXI. Es una ruta directa, pero no te olvides de considerar el gasto en casetas, que suma 273 pesos.

Para llegar en transporte público, el autobús sale desde la TAPO con destino a Atlixco. Los precios varían dependiendo del horario y la empresa que elijas, y el recorrido dura cerca de 3 horas con 50 minutos. Otra alternativa es llegar primero a la ciudad de Puebla. Puedes dirigirte al metro Puebla y, desde ahí, tomar una van de la línea Palalias, que te deja en la CAPU. Desde la CAPU salen vans de Palalias directo a Atlixco. También es posible viajar a la CAPU desde Taxqueña o desde la Central del Norte.

¿Qué hacer en el Pueblo Mágico de la eterna primavera?

Una vez en Atlixco, seguramente pasarán muy pocos minutos antes de que entiendas por qué es conocido como el Pueblo Mágico de la eterna primavera. Las temperaturas suelen mantenerse por encima de los 20 grados durante gran parte del año, lo que explica por qué las flores y plantas crecen tan fácilmente. 

El Zócalo y las calles cercanas funcionan como punto de arranque para recorrer el pueblo. La arquitectura colonial se combina con una vida cotidiana bastante activa. Cafeterías, restaurantes y heladerías aparecen cada pocos metros, y es difícil no detenerse a probar una cecina o un helado artesanal.

El exconvento del Carmen es uno de esos espacios que sorprenden por su presencia y su historia. Data del siglo XVI y hoy funciona como museo y centro cultural, así que siempre hay algo interesante por descubrir. Muy cerca se encuentra el cerro de San Miguel, coronado por una ermita y un mirador desde donde se observan el valle y los volcanes. 

A lo largo del año, Atlixco vive distintos eventos súper llamativos a los que puedes asistir para volver al Pueblo Mágico una y otra vez. En primavera, el Festival de la Flor llena de color varios puntos del pueblo, mientras que en invierno la Villa Iluminada modifica el paisaje nocturno. A eso se suman balnearios de aguas cálidas y centros ecoturísticos en los alrededores.

La presencia del Popocatépetl estará contigo durante todo el viaje, ya sea desde una terraza, un mirador o al caminar por la ciudad. El volcán aparece a lo lejos, con su nube de humo, formando parte del paisaje cotidiano. Árboles frutales, flores y plantas crecen sin dificultad gracias al clima, y eso define la identidad del lugar. Atlixco nos muestra que la eterna primavera es posible.