Si eres amante del queso y valoras, sobre todo, los quesos artesanales, entonces el Pueblo Mágico de Tlaxco, en Tlaxcala, es un destino que debes tener en tu radar de futuros viajes. Ahí la vida cotidiana se define por el queso artesanal, las haciendas y los paisajes abiertos. Los talleres familiares y las recetas ancestrales forman parte de la base con la que el pueblo construyó su identidad. Hoy vamos a contarte cuánto debes presupuestar si viajas en auto y qué vas a conocer en este increíble lugar.
El trayecto desde la Ciudad de México a Tlaxco toma alrededor de dos horas y media y cubre cerca de 135 kilómetros. La ruta más ágil es por la Autopista México–Puebla (150D), una opción que ayuda a esquivar zonas con tráfico pesado. El recorrido avanza por vialidades del sur y oriente de la capital, se incorpora a la autopista, sigue por el Arco Norte y la carretera 117D rumbo a Tlaxcala. Luego enlaza con las carreteras México 119 y 136 hacia Apizaco y Tlaxco, hasta desembocar en calles locales del municipio.
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Afortunadamente, la ruta de CDMX a Tlaxco contempla una sola caseta, ubicada en el tramo Peñón–Texcoco. Si viajas en auto, el pago actual es de 60 pesos. No hay más cobros en el camino, así que solo asegúrate de llevar efectivo o contar con algún sistema de pago electrónico. Las tags permitidas en esta caseta son IAVE, Tag PASE, VIAPass y TeleVía.
En cuanto al gasto de gasolina, considera que un auto mediano rinde aproximadamente un litro por cada 15 kilómetros, por lo que para este trayecto necesitas alrededor de 9 litros. Con un precio promedio de 25 pesos por litro —que puede variar según el tipo de combustible y la estación—, el gasto estimado es de 225 pesos por trayecto. Si haces cuentas de ida y vuelta, gasolina y caseta suman cerca de 570 pesos en total.
Tlaxco y sus quesos
Ya en Tlaxco, seguramente te vas a olvidar de costos y casetas en cuanto pruebes el primer pedacito de queso fresco. A lo largo de la carretera principal y en distintos puntos del municipio aparecen talleres donde se elaboran más de 30 variedades. Ahí encuentras el famoso queso de tenate, forrado con hoja de palma, además del botanero, el requesón y las empanadas rellenas de queso. Parar en cualquiera de estos sitios casi siempre termina con el regreso al auto cargado de bolsas.
Muchos de estos espacios permiten conocer el proceso completo, desde la leche recién trabajada hasta el producto final. En los talleres familiares explican el curado, las técnicas manuales y el cuidado que requiere cada tipo de queso. Caminar entre mesas, moldes y aromas intensos es toda una experiencia.
Otro de los grandes atractivos son las haciendas pulqueras que rodean el municipio. Sitios como Tepetzala, Xochuca, Xalostoc o San Buenaventura conservan arquitectura histórica y terrenos donde el pulque sigue teniendo enorme presencia. Algunas permiten recorridos, otras cuentan con hospedaje o espacios abiertos para pasar el día.
Actividades al aire libre en Tlaxco
Más allá de comer y beber, Tlaxco también es excelente para hacer actividades al aire libre. Hay bosques para acampar, zonas para senderismo, espacios para rapel y escalada, además de áreas naturales como el Parque Natural El Rey o la Peña El Rey. También puedes caminar por el centro, visitar la Capilla de Lourdes, la parroquia de San Agustín o perderte entre calles que tienen muchos talleres de platería y artesanía.