Si tú también eres parte del club de fans del queso artesanal, seguramente has escuchado hablar de Aculco, considerado el mejor Pueblo Mágico del Estado de México para degustar este delicioso alimento; y si no, hoy te contamos más sobre él y, además, te explicamos cómo llegar en transporte público.
Aculco de Espinoza, a poco más de tres horas de la Ciudad de México, es un municipio mexiquense que forma parte de una de las cuencas lecheras más activas del estado, y llegar en transporte público es muy fácil. Desde la Central de Autobuses del Norte, en las taquillas de Flecha Amarilla hay corridas hacia Acámbaro, Coroneo o Zitácuaro que pasan por Aculco. El trayecto dura alrededor de tres horas, cuesta entre 200 y 250 pesos y te deja prácticamente en el centro, a pocos pasos de los portales y del movimiento del mercado.
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Si prefieres ajustar el presupuesto, puedes salir desde el paradero del Metro Rosario rumbo a Jilotepec. Después hay que tomar otra unidad hacia San Juan del Río, bajar en el Crucero del Rosal y completar el trayecto en taxi. Implica transbordos y algo de paciencia, pero el gasto total ronda los 150 pesos, lo que deja margen para probar más de una especialidad de queso.
El paraíso del queso artesanal: Aculco
Una vez en el pueblo, el punto estrella es el Mercado del Queso. En los pasillos se alinean quesos tipo panela, quesillo, botanero con semillas, molido y manchego artesanal que poco tiene que ver con el industrial. También hay mantequilla recién batida, requesón y cremas espesas. Todo parte de leche fresca y, en muchos casos, sin conservantes.
Aculco produce más de 140 mil toneladas de queso al año y forma parte de la cuenca Aculco–Polotitlán–Jilotepec, que genera decenas de toneladas cada semana. Para obtener un kilo se requieren cerca de diez litros de leche, así que detrás de cada pieza hay volumen, logística y experiencia acumulada por familias que llevan décadas perfeccionando recetas.
¿Qué hacer en el Pueblo Mágico Aculco?
Si te decides por visitar este Pueblo Mágico verás que además de quesos, hay mucho más por ver y probar: en la explanada Jorge Jiménez Cantú se instalan puestos de barbacoa, carnitas y enchiladas aculquenses, además de pan recién horneado. Con el clima semifrío del altiplano, un café de olla, un pulque o un mezcal ayudan a equilibrar la jornada.
A unos minutos del centro verás el paisaje volcánico del Cañón de Aculco. Allí se encuentra la Cascada de la Concepción, una caída de aproximadamente 25 metros que desciende sobre prismas basálticos hexagonales. El acceso ronda los 20 pesos por automóvil y es maravilloso para caminar por sus senderos y tomar fotografías.
El trazo urbano también tiene mucha, pero mucha historia. La Parroquia de San Jerónimo domina el centro entre calles empedradas y fachadas de tonalidades claras. Aculco fue punto del Camino Real de Tierra Adentro, inscrito por la UNESCO como Patrimonio Mundial, y en el jardín principal una placa recuerda ese pasado de rutas comerciales y viajeros.
Imperdibles de Aculco
- Parque Recreativo Aculco
- Balneario Municipal
- Callejón del Beso aculquense
- Cascada de la Concepción
- Cascada Tixhiñú
- Hacienda Arroyo Zarco
- Los antiguos lavaderos públicos
- Parque Recreativo Aculco
- Parroquia y exconvento de San Jerónimo
- Peña y Presa de Ñadó
- Plaza del Oso Bueno
- Plazoleta Benito Juárez
- Plazoleta Miguel Hidalgo