Cada año, en Semana Santa, muchos viajeros se ponen en busca de un lugar donde las tradiciones todavía se vivan con intensidad. En el estado de Guanajuato hay un sitio que suele sí o sí estar entre los destinos elegidos por la manera en que toda la comunidad se involucra en estas fechas.
Se trata de Jalpa de Cánovas, un pequeño Pueblo Mágico dentro del municipio de Purísima del Rincón, donde calles, plazas y templos son, por esos días, puntos de encuentro en los que habitantes y visitantes comparten celebraciones que se han transmitido por generaciones.
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Si visitas este destino en Semana Santa, al caminar por sus calles podrás ser testigo de procesiones, rezos y representaciones religiosas que aparecen a distintas horas del día. Las calles cercanas al templo principal concentran buena parte del movimiento, con recorridos que avanzan lentamente entre velas, cantos y miradas atentas.
Uno de los puntos más reconocibles del pueblo es el Templo del Señor de la Misericordia. Su estructura de ladrillo rojo, inspirada en el estilo neogótico, resalta entre las construcciones tradicionales de la zona. El edificio fue diseñado por el arquitecto inglés Luis Long y quedó terminado en 1908. Varias de las procesiones parten de este sitio y recorren el poblado mientras cae la tarde, cuando la luz comienza a suavizarse sobre las paredes de ladrillo.
La Judea en el Pueblo Mágico Jalpa de Cánovas
En estas fechas también se lleva a cabo una de las representaciones más llamativas de la región: La Judea. Esta popular representación logra reunir a cientos de participantes que se convierten en actores, músicos o parte de la organización. Durante varios días se recrean episodios de la Pasión de Cristo a través de escenas que se representan en calles y plazas. Con el paso del tiempo, la celebración se volvió una referencia cultural dentro del estado.
El origen de esta tradición suele relacionarse con el pintor guanajuatense Hermenegildo Bustos, quien impulsó formas de enseñanza religiosa a través del teatro popular en el siglo XVIII. Las escenas giran en torno a distintos personajes bíblicos, entre ellos Judas Iscariote, cuya historia ocupa un lugar central dentro de la representación. A lo largo de los años, familias enteras se han involucrado en la organización, lo que mantiene viva la tradición entre distintas generaciones.
Algunos de los elementos más interesantes de estas representaciones son las máscaras artesanales que utilizan varios personajes. Muchas están talladas en madera y muestran gestos exagerados que resaltan desde lejos. Algunas piezas se inspiran en diseños atribuidos al propio Bustos, mientras que otras forman parte de colecciones conservadas en el Museo Estatal de la Máscara.
¿Qué hacer en Jalpa de Cánovas en Semana Santa?
Entre tantos momentos solemnes también aparece una tradición más ligera: la Fiesta de los Coquitos. Esta actividad se realiza en el jardín central durante el Jueves y Viernes Santo, cuando jóvenes del pueblo intercambian pequeños dulces conocidos como coquitos. Mientras ocurre este intercambio, familias completas se reúnen para conversar y caminar por la plaza. Para muchos visitantes es una oportunidad de conocer otra faceta de la convivencia local.
Descubre Jalpa de Cánovas
Más allá de las celebraciones religiosas, el pueblo también conserva rastros de su pasado agrícola. Sus orígenes se remontan a 1542, cuando comenzó a formarse una hacienda que con el tiempo llegó a ser una de las más productivas de la región. Todavía se pueden ver construcciones vinculadas con esa etapa, como el antiguo casco de la hacienda, el Molino Viejo y algunos acueductos que abastecían los campos cercanos.
En los alrededores también hay grandes obras hidráulicas que recuerdan la importancia agrícola del lugar. Una de las más conocidas es la Presa Santa Efigenia, una estructura con decenas de arcos que supera los 450 metros de longitud. Junto con la Presa Vieja de Jalpa de Cánovas formó parte del sistema que irrigaba miles de hectáreas. Hoy estos espacios funcionan como puntos para caminar, pescar, remar en kayak o descansar un rato después de recorrer el Pueblo Mágico. ¿Ya tenías plan para Semana Santa? Ahora lo tienes.