Xochitepec es uno de esos lugares que sorprenden sin hacer demasiado ruido y es que este Pueblo Mágico, nombrado oficialmente en 2023, se encuentra muy cerca de la Ciudad de México, en un viaje de poco menos de 2 horas, por lo que parece diseñado para escaparse un fin de semana sin complicaciones.
Al llegar ahí podrás darte cuenta que todo fluye más lento, las calles empedradas, las fachadas coloniales llenas de color y las plazas donde siempre hay algo pasando crean una atmósfera relajada desde el primer momento, pero lo que realmente atrapa son sus paisajes pues alrededor del Pueblo Mágico se extienden lagunas tranquilas adornadas con nenúfares azules que parecen salidos de una pintura.
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También hay actividades para aquellos que buscan algo más activo como paseos en lancha, rutas en bicicleta o recorridos por antiguas haciendas que cuentan historias silenciosas de otra época. En el centro la vida gira alrededor del mercado donde los aromas te señalan uno de los mayores atractivos del lugar que la gastronomía.
Pozole negro, un homenaje a un cuerpo celeste
La historia del pozole negro de Xochitepec es tan peculiar como su sabor, pues de acuerdo a la tradición local este platillo nació como un homenaje a un meteorito que cayó hace más de 500 años en la zona arqueológica de Zazacatla y lejos de ser sólo una leyenda, este evento se convirtió en inspiración para reinterpretar uno de los platillos más emblemáticos de México.
El color negro profundo del pozole que recuerda al oro negro que es el petróleo se logra con una mezcla de ingredientes específicos como maíz azul cultivado en la región, chiles negros como el pasilla, ancho y mulato que aportan sabor y complejidad y un elemento clave que lo hace único, la ceniza, elemento que se obtiene del maíz tostado y de hojas de totomoxtle que se carbonizan dando ese tono oscuro y sabor ahumado.
A diferencia del pozole tradicional, aquí no hay carne deshebrada y en su lugar se sirven albóndigas rellenas de huevo con huitlacoche, hoja santa y chipotle, creando una experiencia completamente distinta a lo conocido en otros rincones de México y cada cucharada es intensa, profunda y con un perfil de sabor que remite a la tierra volcánica de Morelos en un homenaje muy bien logrado.
Recomendaciones para este viaje a Xochitepec
Si ya estás pensando en la próxima Escapada hacia este destino de Morelos durante el fin de semana lo mejor es mantenerte siempre y bien organizado. Sal temprano desde la Ciudad de México para evitar el tráfico y aprovechar al máximo tu día. El trayecto es corto así que puedes llegar antes del mediodía y empezar directo con un desayuno en el centro.
Puedes dedicar el primer día a recorrer el pueblo, visitar sus puntos históricos y probar la gastronomía sin prisas y por la tarde buscar alguna laguna o un espacio natural para desconectarte; también encontrarás alojamientos boutique con vistas increíbles y albercas que bien valen la pena.
Por el segundo día puedes optar por actividades más ligeras como caminatas, conocer mercados o incluso alguna experiencia más profunda como probar distintas presiones del pozole negro. No olvides llevar ropa cómoda, bloqueador solar y algo ligero para las noches que pueden ser bastante frescas.
Reservar con anticipación es un punto clave sobre todo en temporada alta o puentes y aunque es un destino cercano, las recomendaciones que darte al menos una noche para realmente disfrutar Xochitepec sin prisas y darte el tiempo de degustar los increíbles sabores del pozole negro.