A menos de cuatro horas de la CDMX existe un rincón queretano donde la comida es casi tan famosa como su enorme monolito. Se trata de Bernal, uno de los Pueblos Mágicos más visitados del estado y un paraíso para quienes aman los antojitos mexicanos, las recetas tradicionales y los sabores caseros.
Aunque mucha gente llega para conocer la imponente Peña de Bernal, basta caminar unos minutos por sus calles empedradas para descubrir que el verdadero plan también está en sus fonditas, mercados y cocinas tradicionales.
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Aquí las gorditas recién hechas salen del comal todo el día, las enchiladas se sirven con generosas porciones de queso y las nieves artesanales se vuelven el snack perfecto mientras recorres el centro del pueblo.
Las gorditas que todos buscan en este Pueblo Mágico
Si visitas Bernal por primera vez, hay un antojito que definitivamente no puedes dejar pasar: las famosas gorditas martajadas o de maíz quebrado.
Se preparan con maíz azul o blanco nixtamalizado y suelen rellenarse con guisos tradicionales como chicharrón prensado, frijoles, queso, rajas o carnitas. Después se cocinan en el comal o se doran ligeramente hasta quedar crujientes por fuera y suaves por dentro.
Lo mejor es que prácticamente cada calle del centro tiene algún puesto o restaurante donde puedes probarlas recién hechas y acompañarlas con salsa verde o roja.
Otro clásico imperdible son las enchiladas queretanas o serranas, preparadas con salsa de chile guajillo y acompañadas con papas, zanahorias, crema, queso y en muchos casos cecina.
Y si eres fan de los sabores muy mexicanos, también vale la pena probar:
- Nopal en penca
- Barbacoa de borrego
- Esquites preparados
- Pan de queso con zarzamora
- Dulces de leche y piloncillo
- Nieves artesanales de queso y guayaba
Las nieves son especialmente populares durante los fines de semana, cuando el pueblo se llena de visitantes que aprovechan para recorrer las calles coloridas mientras disfrutan un postre típico.
Bernal: entre comida y vistas increíbles
Además de comer delicioso, Bernal tiene uno de los paisajes más fotografiables de Querétaro. La Peña de Bernal domina prácticamente cualquier vista del pueblo y se ha convertido en uno de los monolitos más famosos del mundo.
Muchas personas aprovechan para subir hasta algunos miradores desde donde se observan los techos coloridos, las montañas y el ambiente tranquilo que caracteriza a este destino.
En el centro también puedes visitar la Iglesia de San Sebastián, caminar por el jardín principal o recorrer el mercado artesanal lleno de textiles, dulces típicos y productos regionales.
Otro gran atractivo son los vinos queretanos, ya que Bernal forma parte de una de las rutas vinícolas más importantes del país. Por eso no es raro encontrar restaurantes y terrazas donde puedes acompañar la comida tradicional con una copa de vino local.
Entre gorditas, enchiladas, nieves y calles llenas de color, Bernal se ha convertido en uno de esos lugares perfectos para una escapada de fin de semana cerca de la CDMX.
Y sí, probablemente termines subiendo fotos de la Peña, pero también de todo lo que te comiste durante el viaje.