Si todavía no sabes a dónde escaparte un fin de semana sin alejarte demasiado de la Ciudad de México, Tecozautla, Pueblo Mágico de Hidalgo, puede sorprenderte. Este Pueblo Mágico, ubicado en el Valle del Mezquital, es una belleza rara llena de paisajes semidesérticos y manantiales de aguas termales.
Antes de hablarte más sobre este destino, vamos a contarte cómo llegar desde la CDMX: desde la Terminal de Autobuses del Norte salen corridas directas hacia Tecozautla operadas por la línea Conexión de Estrella Blanca, con boletos que inician en los 300 pesos. El trayecto dura aproximadamente cuatro horas, así que puedes salir temprano y estar recorriendo el destino antes del mediodía. Hay muchas opciones de horarios.
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Si viajas en auto, la ruta más común es por la autopista México–Querétaro (México 57D). Son cerca de 204 kilómetros de recorrido y el tiempo estimado de viaje es de tres horas y media, dependiendo del tránsito. En el camino encontrarás tres casetas —Pachuca A3, Tultepec y Jorobas— que suman 283 pesos.
¿Qué ver primero al llegar a Tecozautla?
Una vez que llegues a Tecozautla, no pasará mucho tiempo para que te enamores del Pueblo Mágico. Entre sus zonas áridas y nacimientos de agua caliente, aparece uno de los lugares más conocidos del municipio: El Géiser. Este campo geotérmico expulsa vapor de manera constante desde el subsuelo y funciona como parque recreativo. Ahí encontrarás albercas termales, tirolesas, puentes colgantes y varios espacios para pasar horas de relajación.
Si te gustan los sitios rodeados de naturaleza, también te recomendamos visitar los manantiales de Taxidhó, ubicados rumbo a los cañones cercanos a la presa de Zimapán. Sus aguas cristalinas atraviesan formaciones rocosas que crean rincones perfectos para caminar, nadar y contemplar el paisaje. Además, hay otros balnearios y centros recreativos como Los Pinos y Bosque de las Ánimas, algunos con áreas para acampar o pasar la noche en cabañas.
¿Qué lugares del centro no te puedes perder?
El centro de Tecozautla también tiene varios rincones que no pueden faltar en tu itinerario. La plaza principal tiene como protagonista su reloj monumental, una construcción de cantera inaugurada en 1910 que se ha convertido en uno de los símbolos del pueblo. A pocos pasos encontrarás la Nevería Bugambilia, famosa por sus helados artesanales preparados con ingredientes locales como garambullo y xoconostle, sabores poco comunes, pero exquisitos.
Otro de los puntos más queridos del municipio es el acueducto Los Arcos, una obra del siglo XVIII que aún permanece en pie entre la vegetación con sus tres arcos de piedra. También llaman la atención las casas abovedadas del centro, cuya función original sigue despertando interés entre investigadores y visitantes.
La historia de Tecozautla también puede explorarse en el Ex Convento de Santiago Apóstol, construido durante el siglo XVI por frailes franciscanos. A esto se suma la zona arqueológica de El Pañhú, vinculada a la cultura Xajay. En este sitio todavía pueden observarse vestigios de antiguos asentamientos relacionados con importantes rutas comerciales mesoamericanas.