Si formas parte del grupo de viajeros que eligió Toluca como base para recorrer el país, o si vives ahí y quieres estrenar el mes de junio conociendo lugares nuevos, tenemos la recomendación exacta para hacerte. El destino para tu próxima ESCAPADA es Metepec.
Este lugar se localiza a sólo 25 minutos de la capital mexiquense, lo que significa que tras recorrer menos de ocho kilómetros vas a descubrir una localidad asombrosa que cuida sus calles empedradas, sus casas de colores y sus techos de teja.
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Para llegar a este destino no necesitas gastar demasiado dinero ni pasar horas atrapado en el tráfico de la carretera. Si vas en auto, el trayecto es sumamente corto y directo a través de vialidades principales como el Paseo Cristóbal Colón y el Bulevar Solidaridad Las Torres. En caso de que prefieras moverte en transporte público, puedes abordar el Tren Interurbano El Insurgente en la estación Toluca Centro por tan sólo 15 pesos, para bajar directo en Metepec.
¿Cómo es el clima de Metepec en junio?
Una de las grandes ventajas de planear tu visita para el mes de junio es el excelente clima que vas a encontrar al bajarte del tren o del coche. Mientras otras regiones del país sufren por las altas temperaturas del verano, aquí vas a disfrutar de un ambiente templado gracias a sus más de 2,600 metros sobre el nivel del mar. Los termómetros en esta época registran máximas de 24 °C que van disminuyendo conforme avanza el mes, y por la noche refresca tanto que podrás descansar plácidamente.
¿Qué hacer en el Pueblo Mágico de Metepec?
Tu recorrido por el centro debe comenzar en la Plaza Juárez, el espacio principal donde puedes sentarte a descansar bajo árboles frondosos y disfrutar de las fuentes danzarinas que se iluminan al caer la noche. Justo en este sitio vas a encontrar la famosa fuente de la Tlanchana, una escultura que representa a una mítica criatura mitad mujer y mitad serpiente acuática. Los antiguos relatos locales cuentan que este ser habitaba las lagunas de la zona y decidía la suerte de los pescadores.
Después de tomarte fotos con la sirena de barro, camina hacia el Cerro de los Magueyes para visitar la Iglesia del Calvario, un templo construido a finales del siglo XVIII en honor a la Virgen de los Dolores. Para llegar al atrio vas a subir una larga y vistosa escalinata rodeada de jardines, palmeras y plantas locales. El esfuerzo de la subida se verá recompensado por la vista: vas a contemplar la mejor panorámica de todo el valle.
En los barrios del centro vas a notar de inmediato que la alfarería forma parte de la vida diaria de sus habitantes, quienes moldean piezas detalladas y realmente preciosas. La obra más representativa de la región es el Árbol de la Vida, una compleja estructura de barro policromado que narra pasajes religiosos o escenas cotidianas. El diseño original de estas esculturas alude a la historia de Adán y Eva, y su fama es tan grande que incluso hay una pieza monumental exhibida en el Vaticano.
Si quieres conseguir recuerdos a precios muy económicos, camina unas cuadras desde la plaza principal hacia el Mercado Artesanal. En este punto de venta directo vas a encontrar cazuelas, macetas, floreros, figuras de soles, lunas y coloridas catrinas hechas de barro natural, pintado o vidriado. También puedes visitar el Centro de Desarrollo Artesanal, un espacio destinado a la capacitación donde puedes platicar con los creadores para conocer a fondo sus técnicas de modelado y quema.
Para profundizar en el pasado local, visita el Museo del Barro, un recinto moderno que exhibe piezas que han ganado galardones nacionales e internacionales. Lo más llamativo de su exhibición es la colección de miniaturas, donde se aprecian obras detalladas de apenas unos cuantos centímetros de altura. A unos pasos también vas a topar con la Iglesia y Ex Convento de San Juan Bautista, un antiguo sitio del siglo XVI con una portada barroca donde habitaron los primeros frailes franciscanos.
Y como no te puedes ir sin comer, vas a descubrir que la gastronomía local es deliciosa y muy accesible para cualquier presupuesto. Puedes probar los clásicos tamales de charal, barbacoa al horno, sopa de hongos, sopa de médula y más. Para cerrar tu visita culinaria, entra al histórico Bar 2 de Abril y pide una garañona, una famosa bebida espirituosa de color verde que se prepara con la infusión de múltiples hierbas y notas de anís.
¿Cuánto gastas un fin de semana en Metepec?
Para disfrutar de un fin de semana en este destino sin privarte de nada, un presupuesto promedio por persona ronda entre los $1,600 y $2,100 pesos mexicanos, dependiendo enteramente de tus elecciones de hospedaje y entretenimiento. Si decides pasar la noche allá, una habitación cómoda en un hotel céntrico se sitúa alrededor de $500 a $700 pesos por noche por persona.
En el aspecto gastronómico, gastarás aproximadamente entre $300 y $500 pesos diarios probando los platillos locales en los mercados o restaurantes tradicionales, sumando unos cuantos pesos extra si decides adquirir las famosas artesanías de barro o pagar las accesibles entradas a atractivos como el zoológico de Zacango.