DESTINOS DE MÉXICO

¿Cómo llegar al pueblito de Hidalgo para comprar suéteres tejidos de lana de forma artesanal?

Descubre un destino serrano con prendas únicas hechas a mano, paisajes boscosos y tradiciones textiles

Acaxochitlán: la tradición de elaborar suéteres artesanales entre bosques.Créditos: Acaxochitlán "Pueblo Mágico” SECTUR/ Unsplash/ rocknwool
Escrito en PUEBLOS MÁGICOS el

Si disfrutas viajar, hay una prenda que nunca está de más en la mochila: un buen suéter. Acaxochitlán, rodeado por los bosques de la Sierra Otomí-Tepehua, es uno de los mejores sitios para comprar prendas de lana tejidas de forma artesanal. ¿Conocías este Pueblo Mágico

En este destino, las familias artesanas mantienen vivo un proceso con raíces profundas en la tradición local. El trabajo inicia con la esquila de las ovejas, continúa con el lavado del vellón, el hilado y el teñido con elementos naturales, y culmina en telares de pedal y otras técnicas tradicionales. El resultado son suéteres, chalecos, bufandas y cobijas con figuras inspiradas en la naturaleza y la identidad de las comunidades de la región. 

Llegar en auto desde la Ciudad de México toma alrededor de dos horas. El recorrido sigue la autopista México-Tuxpan por la ruta Pirámides-Tulancingo hasta incorporarse a la carretera Tulancingo-Huauchinango. Son aproximadamente 140 kilómetros, con tres casetas que suman 193 pesos y un gasto cercano a 220 pesos de gasolina por trayecto, dependiendo del vehículo.

¿Cuál es la ruta para visitar Acaxochitlán desde la CDMX en transporte público?

Para llegar en transporte público, la línea Conexión tiene salidas diarias desde la terminal de Indios Verdes. El trayecto dura cerca de dos horas y te deja sobre la carretera Tulancingo-Huauchinango, muy cerca del centro del Pueblo Mágico. El boleto cuesta alrededor de 240 pesos por persona.

El mercado y el tianguis del Pueblo Mágico son los mejores lugares para buscar estas prendas. Además de suéteres de lana, encontrarás chalecos, bufandas, cobijas y otras piezas elaboradas a mano. Cada una requiere muchas horas de trabajo y refleja los conocimientos que las familias han preservado durante décadas, por lo que cada compra también fortalece la economía de los artesanos de la comunidad.

Conoce los atractivos de Acaxochitlán 

Después de recorrer los puestos, hay mucho por hacer, por ejemplo, visitar la Presa El Tejocotal. Rodeada por pinos y oyameles, es un espacio excelente para pasear en lancha, practicar kayak, recorrer senderos, rentar cuatrimotos o descansar frente al agua. También hay restaurantes y áreas para pasar el día mientras disfrutas del paisaje serrano.

Dos Mundos Huetziatl y Cascadas de Chimalapa completan una salida inolvidable. Créditos: Unsplash/ Mike Lewis HeadSmart Media

Si eres más del contacto con la naturaleza, puedes dirigirte al centro ecoturístico Dos Mundos Huetziatl. El recorrido atraviesa puentes colgantes y senderos que conectan más de diez cascadas, además de incluir tirolesas, miradores y zonas para acampar. 

Muy cerca también se encuentran las Cascadas de Chimalapa, famosas por sus caídas gemelas rodeadas de vegetación. Entre los habitantes aún circulan historias sobre duendes que, según la tradición local, aparecen entre los bosques cubiertos de musgo.

¿Qué hacer en el centro del Pueblo Mágico y dónde hospedarse? 

De regreso en el centro, puedes recorrer la plaza principal para conocer la Parroquia de la Asunción de María, construida en el siglo XVII, el Reloj Monumental de estilo art déco y un pequeño museo arqueológico. Los fines de semana también se instalan puestos con textiles, artesanías, pulque, licores de frutas, antojitos y el tradicional pan conocido como la cuelga.

Recorre el bello centro del Pueblo Mágico. Créditos: Acaxochitlán "Pueblo Mágico” Secretaría de Turismo

La visita no está completa sin probar la gastronomía. Los molotes, la barbacoa, el zacahuil y el pan de cuelga forman parte de los sabores más representativos del municipio. Si decides pasar la noche, encontrarás cabañas entre los árboles con chimenea, una excelente opción para descansar después de recorrer este rincón hidalguense y regresar con un auténtico suéter artesanal para los días de frío.