Aunque el verano ya comenzó en México, eso no significa que en todos los destinos predomine el calor. Si disfrutas las escapadas donde las mañanas y las noches siguen siendo frescas, Aculco, ubicado en el Estado de México, puede ser una excelente alternativa.
Este Pueblo Mágico registra una temperatura media anual de 14 grados, así que caminar por sus calles empedradas con un suéter o una chamarra ligera sigue siendo necesario; por ello, también es el destino perfecto para comprar cobijas, ya sea que vivas en un lugar fresco o para ir adelantando la temporada.
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Uno de los mayores orgullos de Aculco es su tradición textil. Ahí encontrarás cobijas, sarapes, chales, quesquémetls y rebozos elaborados con lana por artesanos que han conservado este oficio durante generaciones. Cada pieza es un reflejo de técnicas heredadas y, además de convertirse en un bonito recuerdo del viaje, resulta muy útil cuando llegan las temporadas de frío.
¿Qué artesanías puedes comprar en Aculco?
Mientras recorres la plaza principal y las calles del centro también podrás observar a mujeres otomíes portando sus vestimentas tradicionales, elaboradas con mantas bordadas y textiles que forman parte de la identidad del municipio. Esta herencia cultural permanece presente en los mercados y talleres, donde los visitantes pueden conocer de cerca el trabajo artesanal que distingue a la región.
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La variedad de artesanías no se limita únicamente a los trabajos hechos con lana. En Aculco también se elaboran sombreros, ayates, morrales, cinturones y otros artículos hechos con ixtle, una fibra obtenida del maguey. Además, encontrarás ollas, cazuelas, comales, jarros, macetas y otros utensilios de barro. Es casi imposible irte con las manos vacías; seguro encontrarás algo que te fascine.
Otro trabajo artesanal muy representativo es el de la cantera. En distintos talleres podrás ver cómo los artesanos transforman esta piedra en fuentes, esculturas, columnas, cruces, adoquines y piezas decorativas para jardines y viviendas. Esta actividad adquirió gran importancia durante el virreinato y todavía conserva procesos que muestran la habilidad de quienes mantienen vivo este oficio.
¿Qué otros productos típicos encontrarás en este Pueblo Mágico?
Aculco también tiene una fuerte vocación ganadera y agrícola. En los alrededores abundan los sembradíos de maíz, trigo, avena, haba y diversas hortalizas, además de ranchos dedicados a la producción de leche. Gracias a ello, el municipio se ha convertido en un referente por la elaboración de quesos y otros lácteos.
Si llega la hora de comer, una parada obligada es el Mercado del Queso. Ahí podrás encontrar quesos panela, botaneros, manchegos artesanales, quesillo, crema, mantequilla y requesón elaborados con leche fresca de productores de la región. También existen variedades maduradas con ingredientes como nuez, arándano, chipotle o piñón, perfectas para llevar como recuerdo gastronómico.
¿Qué lugares vale la pena visitar durante tu recorrido por Aculco?
Para sumar puntos en tu itinerario, te recomendamos visitar la Cascada de La Concepción, ubicada a unos diez kilómetros del centro. Su caída de aproximadamente 25 metros sobre prismas basálticos es la responsable de que este lugar sea uno de los paisajes naturales más conocidos del municipio. Además de admirar el entorno, puedes recorrer los senderos, andar en bicicleta, tomar fotografías o practicar rappel.
El centro histórico también es hogar de sitios que ayudan a entender la historia de Aculco. La parroquia y exconvento de San Jerónimo, cuya construcción comenzó en 1540, conserva elementos del estilo tequitqui y forma parte del Camino Real de Tierra Adentro, reconocido como Patrimonio Mundial.
¿Cómo llegar desde la Ciudad de México?
Desde la Ciudad de México, llegar a Aculco en automóvil toma alrededor de dos horas por la autopista México–Querétaro (57D), con un gasto de 272 pesos en casetas, más el costo de gasolina que suele rondar los 250 pesos por trayecto.
Si tu opción es viajar en transporte público, desde la Central del Norte salen autobuses de Flecha Amarilla con destino a Acámbaro, Coroneo o Zitácuaro que hacen parada en Aculco; el recorrido dura cerca de tres horas y el boleto cuesta entre 200 y 250 pesos. También existe una opción más económica desde el Metro Rosario, con transbordos hacia Jilotepec y San Juan del Río, cuyo costo total ronda los 150 pesos.