Cuando viajamos con niños, sobre todo en vuelos o trayectos muy largos, es normal que como padres o familiares sintamos miedo o temor.
Sin embargo, existen algunos trucos o tips que pueden evitarnos situaciones de estrés al viajar con niños, y a continuación te diremos cuáles son.
Te podría interesar
¿Cómo evitar las situaciones de estrés cuando viajamos con niños?
Todos los viajes implican un cambio de rutina y de hábitos, y algunos niños no están preparados para eso. Es importante, como padres, mantener la calma y brindarles una sensación de bienestar y seguridad.
Espacios desconocidos, ruidos continuos, controles de migración, comidas o alimentos que no conocen, son solo algunas de las causas que pueden causar tensión y miedo en un niño.
La Dra. Kristin Francis, psiquiatra infantil y docente clínica adjunta en el Instituto de Salud Mental Huntsman, le confirmó a la revista Forbes que la terapia cognitivo-conductual ayuda a los niños a identificar pensamientos automáticos que nutren el miedo.
“La terapia cognitivo-conductual (TCC) es una excelente manera de ayudar a los niños a superar la ansiedad”, explica la Dra. Francis. El enfoque de la TCC implica que los niños reconozcan afirmaciones negativas y se conviertan en “detectives del miedo”.
Para poder eliminar o reducir estas situaciones de miedo en los niños, uno como adulto debe apoyarlos, explicarles todo con paciencia, responder a sus dudas y preguntas y permitirles expresar sus temores. Por ejemplo, es normal que un niño piense que el avión va a estrellarse. En este caso, uno debe explicarles que los aviones no se estrellan a menudo, y que los pilotos son profesionales capacitados.
“También recomendamos validar los sentimientos de los niños y ayudarlos a pensar en ideas para calmarse antes del vuelo”, continuó explicando la profesional. Aquí te aconsejamos crear una conexión emocional con el menor, y brindarles herramientas como ejercicios de respiración.
Para poder aliviar el estrés y el miedo, los expertos aconsejan incorporar objetos afectivos como mantas o peluches al equipaje. Estos elementos actúan como fuente de contención durante largos traslados o escalas inesperadas y ayudan a mantener la estabilidad emocional.