Nuevo año, nuevas oportunidades para recorrer el país a bordo de sus trenes, con planes de crecimiento que apuntan a ampliar y fortalecer la red ferroviaria nacional. Entre los proyectos en operación, el Tren Maya es el indicado para viajar por el sureste de México y conectar los destinos de la región.
Actualmente, el Tren Maya ya opera con 34 estaciones distribuidas en Yucatán, Quintana Roo, Campeche, Tabasco y Chiapas. En ese recorrido aparecen puntos como Palenque, Izamal, Chichén-Itzá, Valladolid, Bacalar, Tulum, Cancún Aeropuerto y Chetumal Aeropuerto. Esta red permite desplazarte entre ciudades, sitios arqueológicos y zonas urbanas sin depender únicamente de carretera.
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Las estaciones que entran en servicio durante 2026 responden a una planificación que busca cubrir zonas con mayor flujo de pasajeros. El enfoque está puesto en mejorar la continuidad entre tramos y reducir cortes operativos. Así, los recorridos se vuelven más previsibles y fáciles de entender.
Ramal Mérida–Progreso
Uno de los proyectos más relevantes es el ramal Mérida–Progreso, que avanza dentro del estado de Yucatán. Este tramo conecta la capital con el puerto y su zona industrial, sumando estaciones como Poxilá, Hunucmá, Mérida y Puerto Progreso. Aunque su apertura total está prevista para 2027, varias etapas comienzan a tomar forma durante 2026.
Estas nuevas estaciones responden a la necesidad de atender tanto traslados diarios como recorridos más largos. El diseño busca facilitar el ingreso, el ascenso y la orientación dentro de cada punto. La señalización y los accesos se adaptan a distintos perfiles de usuarios.
En paralelo, el Tren Maya sigue ajustando sus servicios de pasajeros para acompañar la expansión. Durante 2026 se establecerán horarios, frecuencias y esquemas de atención más uniformes. Esto permite planear viajes con mayor seguridad y menos cambios de último momento.
Ramal de Chetumal
Otro eje que toma su rumbo es el ramal de Chetumal, pensado tanto para pasajeros como para carga. Este tramo forma parte de una estrategia más amplia de expansión hacia el sur. Durante 2026 continúan los estudios y acuerdos necesarios para extender el trazo más allá de la frontera. Es un proyecto que mira a largo plazo.
Las posibles extensiones hacia Belice y Guatemala siguen en fase de planeación y negociación. Las propuestas buscan aprovechar trazos existentes y reducir impactos ambientales y arqueológicos. Aunque todavía no hay fechas definitivas de apertura, 2026 es un año para definir etapas.
Con estas nuevas estaciones y tramos en desarrollo, el Tren Maya sigue creciendo y conectando mejor el sureste. El objetivo general es que moverte entre destinos sea más simple. A medida que la red se amplía, el recorrido se vuelve más continuo y el viaje se siente más amigable.