SITIOS ARQUEOLÓGICOS

Reabre Muyil: la zona arqueológica maya de Sian Ka’an que conecta selva, templos y el Caribe

Tras casi dos años de trabajos, el antiguo asentamiento vuelve a recibir visitas con infraestructura renovada en Quintana Roo.

Reabre Muyil.Zona arqueológica maya de Sian Ka’anCréditos: SECTUR México
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Entre la selva espesa y las aguas turquesa de la Reserva de la Biósfera de Sian Ka’an, Muyil vuelve a recibir visitantes. Tras 19 meses de trabajos de mejora, la zona arqueológica reabre y retoma su lugar como uno de los asentamientos mayas más antiguos de la costa oriental. El cierre comenzó el 4 de junio de 2024 como parte del Programa de Mejoramiento de Zonas Arqueológicas. Este 10 de febrero de 2026, a las 10:30 horas, se realizó la ceremonia oficial con acceso gratuito durante el acto inaugural.

Muyil, también llamado Chunyaxché, se localiza dentro de la Reserva de la Biósfera de Sian Ka’an, en el municipio de Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo. La entrada principal está sobre la Carretera Federal 307, a 25 kilómetros al suroeste de Tulum. Puedes llegar en automóvil o en transporte público con dirección a Felipe Carrillo Puerto. Incluso existe una antigua ruta fluvial que enlaza el mar Caribe con la laguna de Muyil a través de canales naturales.

En Muyil caminas entre templos y plataformas antiguas, sigues senderos que llevan a la laguna y avanzas con la selva a tu alrededor. Sian Ka’an significa “puerta del cielo” o “lugar donde comienza el cielo” en lengua maya, y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1987 y sitio Ramsar en 2003.

La reserva abarca más de 528 mil hectáreas con manglares, humedales, playas y arrecifes, además de 23 sitios arqueológicos registrados. Con su reapertura, tienes de nuevo la oportunidad de explorar una ciudad que durante siglos enlazó selva y mar en un mismo recorrido.

Zonas arqueológicas dentro de Sian Ka’an. Créditos: Sectur México 

Muyil y sus redes: arquitectura, comercio y poder en la selva maya

Actualmente en Muyil  encontrarás nuevos servicios para que tu visita sea más cómoda. Hay taquillas, sanitarios, una unidad de atención y estacionamiento. Varias estructuras cuentan con techumbres de protección que ayudan a conservar los vestigios ante el clima de la región. Estos trabajos son para recorrer el sitio con mayor orden y cuidar al mismo tiempo su valor histórico.

Entre los conjuntos principales están el Grupo de La Entrada y el Grupo del Sacbé. Este último evoca los caminos blancos mayas que articulaban la ciudad con otros puntos estratégicos del territorio. Caminar por estas plataformas te ayuda a imaginar el movimiento constante de personas y mercancías. 

Muyil tuvo ocupación continua desde el Preclásico tardío, alrededor del 300 a.C., hasta el Posclásico tardío, poco antes de la llegada de los españoles. Esa larga historia muestra transformaciones políticas, económicas y arquitectónicas a lo largo de más de mil años. Durante el Clásico temprano se levantaron edificios de estilo Petén, con basamentos altos y muros inclinados. El Castillo sobresale por su tamaño y funcionaba como referencia visual para quienes navegaban por las lagunas cercanas.

La arquitectura guarda semejanzas con Tikal, en Guatemala, lo que evidencia vínculos culturales con la región del Petén. Estos lazos hablan de contactos, desplazamientos y redes que iban mucho más allá de lo local. Muyil era parte de un entramado amplio que conectaba distintas ciudades mayas. 

Viajes a Quintana Roo, descubre el mundo maya. Créditos: Sectur México 

Muyil y su papel en las rutas comerciales del Caribe maya

Gracias a su ubicación lacustre, Muyil formó parte de una red comercial que enlazaba rutas terrestres y marítimas. Por aquí circulaban jade, cacao, obsidiana, plumas y sal. Cobá, situada a unos 40 kilómetros, tuvo un papel relevante en el control regional de estos intercambios. Más adelante, la ciudad mantuvo contacto con centros como Chichén Itzá y Mayapán, integrándose a dinámicas cada vez más amplias del Caribe.

En el Posclásico tardío se edificaron muchas de las estructuras que hoy observas durante el recorrido. En esa etapa, el asentamiento se articuló con fuerza a las redes costeras. La economía dependía del aprovechamiento de la selva, las lagunas y el mar. Los canales naturales facilitaban la comunicación con comunidades del actual Belice y otras zonas, reforzando su papel estratégico.