Un perrito apareció en la cima de una montaña y bastó un video para que internet se rindiera ante él. En la grabación, el tierno perro de tamaño mediano está ahí, sentado en lo más alto, en la cumbre, sin trofeo, sin pose épica, sin gesto de victoria. Solo mira el horizonte, como si fuera parte del paisaje.
La escena se volvió viral en cuestión de horas y generó miles de reacciones. Hay quienes hablan de paz, de conexión con la naturaleza y de esa calma que a veces tú mismo buscas cuando sales a caminar. Otros, en cambio, recordaron que también es un depredador guiado por el instinto. Entre interpretaciones y debates, la imagen sigue circulando y provocando conversación.
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Quien compartió el video fue David Varano, herrero y creador de contenido para redes sociales de San Carlos de Bariloche, Argentina. En 2014 fundó el proyecto Herreros de La Luz, una iniciativa que impulsa oficios a través de la herrería y el reciclaje para acompañar a jóvenes de barrios vulnerables. También rescata perros, y el protagonista de esta historia fue uno que le inspiró a escribir un poema que se ha vuelto tan viral como el video. La postal fue captada en la imponente Cordillera Blanca, en Perú.
Junto al video, el escrito de David también tocó fibras. El texto cuenta que el perro no conquistó la cima, no clavó banderas ni se tomó fotos: subió para estar, no para demostrar. Mientras muchas veces, como sociedad, buscamos probar algo cuando llegamos a lo alto, él simplemente se sentó a escuchar la montaña. No miró el mundo con ambición, sino con pertenencia.
La Cordillera Blanca, protagonista de este momento viral
La Cordillera Blanca es una cadena montañosa ubicada en la región de Áncash, al noroeste del Perú. Forma parte de los Andes y se extiende por unos 200 kilómetros. Es la cordillera tropical nevada más extensa del planeta, con 17 picos que superan los 6 mil metros de altitud, más de mil lagunas y cientos de glaciares. Allí se encuentra el Huascarán, la montaña más alta de Perú.
En esta zona también está el Parque Nacional Huascarán, creado en 1975 para proteger su ecosistema. Fue reconocido por la UNESCO como Reserva de Biosfera y como Patrimonio Natural de la Humanidad. El deshielo de sus cumbres abastece de agua a gran parte del norte peruano y alimenta infraestructuras muy importantes como la hidroeléctrica del Cañón del Pato. Sin embargo, el retroceso de los glaciares en las últimas décadas ha encendido alertas.
La región tiene como punto de partida habitual a Huaraz y reúne rutas de trekking muy conocidas, como la Santa Cruz, además de refugios de alta montaña impulsados por el sacerdote Ugo de Censi para apoyar a comunidades locales. Varias cumbres superan los seis mil metros y atraen a montañistas de todo el mundo. Aun así, la imagen que dio la vuelta a redes no fue la de un alpinista celebrando, sino la de un perro en silencio.
Consejos para practicar senderismo con perros
Si la foto te dio ganas de salir con tu propio compañero de cuatro patas, es importante hacerlo con responsabilidad. Antes de cualquier ruta exigente, pasa por el veterinario y confirma que está en condiciones de afrontar cambios de altitud o climas extremos. Revisa también que el sitio permita mascotas, porque no todas las áreas protegidas las aceptan.
Durante la caminata, lleva agua suficiente para ambos, utiliza arnés en lugar de collar y mantenlo con correa para prevenir encuentros con fauna silvestre. Recoge sus desechos, cuida sus almohadillas en terrenos rocosos o helados y adapta la distancia a su edad y energía. No olvides colocarle una placa con datos actualizados o microchip. Así, más allá de la foto perfecta, tú y tu perro podrán disfrutar la montaña con respeto y conciencia.