La llegada de la Colección Gelman-Santander al Museo de Arte Moderno puso sobre la mesa un tema muy importante: quién puede mirar el arte y quién no. La presidenta Claudia Sheinbaum celebró que un conjunto que durante décadas estuvo en el ámbito privado ahora pueda recorrerse sin invitación de por medio.
Durante su conferencia matutina, reconoció que aún no visita la exposición, pero ha recibido comentarios entusiastas. Más allá de la expectativa, insistió en algo de fondo: cuando un acervo deja de ser exclusivo, cambia la relación del público con la historia visual del país. Ya no depende de intermediarios; cada visitante puede plantarse frente a las obras y sacar sus propias conclusiones.
Te podría interesar
La muestra, titulada Relatos modernos. Obras emblemáticas de la Colección Gelman Santander, reúne 68 piezas cruciales del siglo XX mexicano. Hay diez trabajos de Frida Kahlo, además de nombres esenciales como Diego Rivera, María Izquierdo, José Clemente Orozco, Graciela Iturbide, David Alfaro Siqueiros, Rufino Tamayo y Carlos Mérida.
Después de casi dos décadas sin exhibirse en el país, el acervo vuelve y permanecerá en el MAM hasta el 17 de mayo de 2026. El museo abre de martes a domingo, de 10 a 18 horas, dentro del Bosque de Chapultepec. Antes de iniciar otra etapa internacional, las obras dialogan nuevamente con el público mexicano.
La Colección Gelman Santander se exhibe en la CDMX
La Secretaría de Cultura explicó que esta parada antecede a su viaje a España, donde formarán parte de la apertura del centro cultural Faro Santander. La decisión de exhibirlas primero en México responde a una lógica elemental: aquí fueron creadas y aquí pueden leerse con matices propios, especialmente por generaciones que solo las conocían por reproducciones.
En cuanto a la gestión, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura supervisa que todo se mantenga bajo estándares estrictos de conservación. Aunque la Fundación Banco Santander administra la colección, la propiedad sigue en manos de la familia Zambrano. El acuerdo delimita responsabilidades sin transferir la titularidad al Estado.
De las 68 piezas, 27 cuentan con declaratoria de Monumento Artístico. Esa figura legal impide su salida definitiva del país. Pueden viajar de manera temporal, con permisos específicos, pero su destino final siempre será México. Es una garantía de arraigo en medio de la circulación global.
El origen de la Colección Gelman
La historia del conjunto comenzó en la década de 1940, cuando Jacques y Natasha Gelman adquirieron obras de artistas con quienes mantenían una relación cercana. Con el paso de los años reunieron uno de los acervos más reconocidos del arte moderno latinoamericano. Más adelante cambió de propietarios y de administración, aunque conservó su línea y coherencia original.
El recorrido actual se articula en cuatro núcleos temáticos que atraviesan el retrato, el paisaje, la construcción de nación y las discusiones en torno a lo moderno. Ver reunidas piezas como Autorretrato con collar o Diego en mi pensamiento abre una mirada hacia tensiones íntimas y políticas que aún resuenan. En tu visita a esta colección podrás encontrarte con obras que marcaron la historia del arte en México.