Cada 21 de junio el mundo le dedica un día especial a la jirafa, ese animal que parece hecho para recordarnos que la naturaleza también tiene sentido del humor con las proporciones. La fecha coincide con el solsticio de verano, cuando el día alcanza su mayor duración en el hemisferio norte, un guiño simbólico que encaja bastante bien con la altura de este gigante de cuello interminable.
La jornada nació impulsada por la Fundación para la Conservación de la Jirafa, con la idea de visibilizar los problemas que enfrenta la especie en libertad. Aunque siguen siendo animales icónicos de las sabanas africanas, su número ha bajado en las últimas décadas por la pérdida de hábitat y la presión humana.
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¿En qué destinos de la CDMX puedes visitar jirafas?
Si te preguntas dónde verlas sin salir de la Ciudad de México, la respuesta está en espacios especializados donde se cuida su bienestar y se trabaja en su conservación. En esos recintos no solo se observan de cerca, también se entiende cómo viven, cómo se alimentan y por qué su supervivencia depende tanto de los programas de protección actuales.
1. Zoológico de Chapultepec
En el caso de Chapultepec, el recorrido lleva directamente a la zona de sabana africana dentro del Zoológico de Chapultepec, un espacio histórico que abrió en 1923 y que hoy alberga cientos de especies. En esta sección las jirafas son una de las paradas más buscadas, sobre todo por su forma tranquila de moverse y convivir en grupo.
Este zoológico también funciona como centro de investigación y conservación. Ahí se han desarrollado programas de reproducción y cuidado que permiten entender mejor su comportamiento social, su gestación prolongada y la manera en que las crías se integran a la manada poco después de nacer.
En los últimos años, la atención se ha centrado en nacimientos como el de Jabari, una cría que se ha convertido en parte importante del grupo y que refuerza el trabajo de conservación que se realiza en el recinto. Verle moverse junto a los adultos ayuda a dimensionar lo delicado que es el equilibrio para mantener viva la especie fuera de su hábitat natural.
2. Zoológico del Bosque de Aragón
Al otro lado de la ciudad, el Zoológico de San Juan de Aragón nos regala otra forma de acercarse a estas especies. Inaugurado en la década de los sesenta, este espacio ha evolucionado hacia un enfoque más educativo y de bienestar animal, con áreas que simulan distintos ecosistemas del mundo.
Ahí conviven más de un centenar de especies, y las jirafas suelen ser de las más esperadas por los visitantes. El trabajo de cuidado incluye programas de reproducción y seguimiento constante, además de esfuerzos por recrear condiciones similares a las de su entorno natural dentro de la ciudad.
En este zoológico también se han vivido historias recientes que muestran ese lado menos visible de la conservación, como el nacimiento de una cría en 2021 que logró integrarse sin problemas a la manada, o el caso de 2025 en el que un ejemplar reticulado requirió cuidados especiales tras ser rechazado al nacer. Gracias a la intervención del equipo veterinario, logró salir adelante y sumarse al grupo.