El estilo de vida de pilotos y auxiliares de vuelo podría parecer un sueño para quienes amamos viajar, pero hay un costo qué pagar, ya que se sacrifican muchas cosas ante los permanentes viajes.
Cuando vemos historias como la de Micaela Olivieri, una auxiliar de vuelo -o sebrecargo-, la emoción se contagia aún a través de la pantalla de un teléfono celular.
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Porque su felicidad no está completa aún al tener uno de los mejores trabajos del mundo, que le da la oportunidad de conocer tantos países e increíbles ciudades, la chica recibió una sorpresa que la emocionó hasta las lágrimas.
Así fue la sorpresa que emocionó a una sobrecargo durante una escala en Argentina
Micaela Olivieri es una auxiliar de vuelo que trabaja en la aerolínea Emirates, una de las más grandes del mundo con sede en Dubái, en los Emiratos Árabes Unidos.
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Hay que aclarar que Micaela es de Argentina, y de acuerdo con lo que ella misma cuenta a través de Instagram, fue guía de turistas en su país natal y posteriormente viajó a Italia para trabajar en una aerolínea con base en Verona.
Para cumplir su deseo de volar por el mundo entero se mudó a Dubái para incorporarse a una de las aerolíneas “bandera” de Emiratos Árabes Unidos.
En un post de su cuenta de Instagram, Micaela refiere que: “Vivir en Dubái no es para todo el mundo, dada la distancia respecto a la familia y a la propia cultura. Sin embargo, todo se hizo más llevadero cuando mi hermana gemela entró a trabajar en la aerolínea y se unió a mí en este lugar”.
El video que ha conmocionado a las redes sociales y que nos contagia de emociones bonitas es en el que vemos la gran sorpresa que la sobrecargo recibió durante una breve escala que su vuelo hizo en Argentina, su país natal.
En el corto tiempo que duró la escala que hizo la aeronave de Emirates en el aeropuerto de Argentina, la auxiliar de vuelo no pudo bajar para visitar a su familia, pero ahí aplicó la frase de "Si la montaña no va a Mahoma…”.
Micaela fue sorprendida momentos antes de que despegara el avión, ya que su abuela de 91 años de edad, su mamá y tías se aparecieron ante ella en la cabina del avión, portando orgullosas la playera de Argentina, pues se les permitió subir unos momentos para saludar a la chica.
La emoción y alegría contagió al resto del personal y seguramente a los pasajeros, pues las cinco mujeres se abrazaron y derramaron algunas lágrimas de felicidad al superar un panorama que para Micaela parecía algo gris, al estar tan cerca de sus seres amados y no poder estrecharles en un abrazo.